Al amanecer, cuando la neblina se levanta lentamente sobre los cultivos y el verde se extiende como un manto vivo, Palmira reafirma su esencia. En cada surco, en cada jornada que inicia con el canto del campo, se hace evidente que la vocación agrícola sigue siendo el corazón que impulsa el desarrollo del municipio.
Hoy, esa historia que ha pasado de generación en generación toma un nuevo impulso. el campo vuelve a ocupar un lugar prioritario en la agenda pública, con una estrategia enfocada en fortalecer la producción, mejorar la calidad de vida rural y dignificar el trabajo campesino.
Este compromiso se materializa en acciones concretas. Entre el primero de enero de 2025 y el 28 de febrero de 2026, la Secretaría Agropecuaria y de Desarrollo Rural ha desarrollado 34 jornadas de capacitación, impactando a 1.453 personas: espacios donde el conocimiento se comparte y se transforma en herramientas reales para el progreso
El acompañamiento también ha llegado directamente al territorio. Con 4.433 visitas de asistencia técnica, 921 productores han recibido orientación personalizada en áreas agrícolas, pecuarias y agroindustriales.
Durante una de estas visitas, otro campesino resalta: “La asistencia técnica nos ha ayudado mucho para producir mejor”, dice, mientras señala con orgullo el avance de su cultivo.
El fortalecimiento del campo también se evidencia en la entrega de insumos. La distribución de 3.240 bultos de alimento concentrado (69,5 toneladas) y 1.062 bultos de abono orgánico micorrizado (53 toneladas) ha permitido mejorar la productividad y el sostenimiento de las unidades productivas.
Al recibir estos apoyos, Fernando Pinzao productor del corregimiento de Combia, expresó:
“Con estas ayudas podemos sacar adelante nuestros animales y nuestros cultivos”.
A esto se suman herramientas fundamentales como bombas fumigadoras, guadañas, tanques de almacenamiento de agua, máquinas picadoras de forraje, equipos de ordeño mecánico, semillas certificadas y 72.000 plántulas de albahaca.
En una de las entregas, se escucha: “Con las herramientas que recibimos ahora el trabajo es más fácil”, afirma Cristina García, presidenta de las mujeres campesinas, mientras ajusta su nueva herramienta antes de continuar la jornada.
En los predios, donde la tierra responde al esfuerzo diario, también hay espacio para la reflexión colectiva:
“Esto demuestra que el campo sí es importante para Palmira”, dice Gladys Castillo, agricultora, mientras comparte con sus compañeros. Y entre conversaciones y labores, se repite una idea que une a todos:
“Apoyar al campesino es fortalecer todo el municipio”.
Desde la institucionalidad, el acompañamiento continúa firme. El secretario de Agropecuaria y Desarrollo Rural, Giovanni Moncayo Vélez, destaca: “Desde la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural seguimos trabajando de la mano con nuestros campesinos, llevando asistencia técnica, capacitación y herramientas que permitan fortalecer la producción y el desarrollo rural de Palmira.
Así, entre cultivos que crecen y comunidades que avanzan, Palmira reafirma su identidad. Con acciones concretas y presencia en el territorio, el campo vuelve a ser protagonista.
Porque en cada cosecha hay esperanza. Y en cada campesino respaldado, florece el futuro de un municipio que sigue siendo, con orgullo, la Capital Agrícola de Colombia.


