Una sacudida política se registró en el Cauca tras la renuncia irrevocable de Norbey Yesid Conda Pacho a su candidatura a la Cámara de Representantes por el Pacto Histórico, hecho que alteró de manera significativa los cálculos electorales de cara a las elecciones legislativas de marzo de 2026.
La dimisión fue radicada oficialmente el 14 de diciembre de 2025, a las 3:47 de la tarde, ante la Delegación Departamental del Cauca de la Registraduría Nacional. En el documento, identificado con el radicado 005327, Conda manifestó su decisión de retirarse de la contienda de forma libre, voluntaria y expresa, pese a que ya se encontraba formalmente inscrito en el tarjetón con el número 103 de la coalición.
La salida del aspirante tomó por sorpresa a sectores políticos y sociales del departamento, ya que su nombre figuraba como uno de los más fuertes dentro de la lista y como pieza clave para garantizar el umbral y la cifra repartidora del bloque de izquierda en el Cauca.
Estrategia electoral
Analistas y actores locales coincidieron en que la renuncia no representó una baja menor. Conda era visto como un candidato con alto reconocimiento territorial y con un capital político estimado en más de 40.000 votos, una cifra que ahora quedó en disputa y que reabrió la competencia entre distintos sectores políticos.
Su retiro obligó al Pacto Histórico Cauca a replantear su estrategia, justo en una etapa en la que las campañas comenzaban a consolidar equipos, liderazgos y alianzas. Además, generó incertidumbre sobre el destino de los votantes que respaldaban su proyecto político y sobre la capacidad de la coalición para mantener el nivel de representación esperado en la Cámara.
En corrillos políticos se habló de tensiones internas, desacuerdos estratégicos y fracturas territoriales que habrían quedado al descubierto con esta decisión, aunque hasta el momento no se conocieron explicaciones públicas detalladas sobre los motivos de fondo.
Votos en disputa
La renuncia de Conda convirtió su caudal electoral en el principal botín político del momento. En un escenario marcado por la fragmentación y la alta competencia, esos votos podían definir la obtención o pérdida de una curul.
Mientras algunos sectores interpretaron la salida como una señal de debilidad interna del Pacto Histórico en el Cauca, otros la leyeron como una oportunidad para el surgimiento de nuevas figuras o para un reordenamiento de prioridades dentro de la coalición.


