La política en el Valle del Cauca continúa mostrando tensiones internas y procesos disciplinarios que marcan la dinámica de los partidos y sus representantes. En este contexto, los encargados de vigilar a candidatos, concejales, alcaldes y gobernadores mantienen un seguimiento estricto de los procesos jurídicos, donde algunos ya han sido sancionados por incumplir normas legales o estatutarias.
De igual manera, las directivas de los partidos políticos han impuesto sanciones a representantes que no han cumplido con los estatutos internos que rigen la militancia. La indisciplina, en varios casos, ha sido motivo de llamados de atención y medidas disciplinarias que buscan preservar la coherencia y la institucionalidad.
En este panorama, se conoció la sanción impuesta al concejal Diego Fernando Caballero Valencia, militante activo del municipio de Dagua y miembro del Partido Alianza Social Independiente (ASI). Según lo informado por el abogado y secretario general del Comité Ejecutivo Departamental de la ASI, Carlos Arturo Cuenca Trejos, el tribunal disciplinario y de ética nacional determinó sancionar al concejal con la pérdida de voz y voto durante un periodo de 30 días.
La medida se adoptó tras comprobarse el incumplimiento de los estatutos del partido y de las directrices internas impartidas desde el Comité Ejecutivo Departamental. El Honorable Concejo Municipal de Dagua, acogiendo la sanción impuesta, procedió conforme a la Ley y a su reglamento interno, mediante resolución motivada, a dar cumplimiento a la decisión del tribunal disciplinario.
Carlos Arturo Cuenca Trejos subrayó que el proyecto político de la Alianza Social Independiente exige coherencia, disciplina y respeto por las decisiones colectivas y estatutarias. En ese sentido, ningún militante, corporado ni directivo está por encima de la institucionalidad. La sanción, además de ser un correctivo, busca reafirmar la importancia de la disciplina partidaria y el respeto por las normas que regulan la vida interna de la colectividad.
El secretario general también enfatizó que el partido cree en la capacidad de aprender y corregir, por lo que estas medidas no solo tienen un carácter sancionatorio, sino también pedagógico. La intención es que los militantes comprendan la relevancia de actuar en consonancia con los principios de la organización y que las decisiones colectivas sean respetadas como parte del compromiso político.
Este caso refleja cómo los partidos en el Valle del Cauca enfrentan la necesidad de mantener orden y disciplina en sus filas, en medio de un escenario político que exige transparencia, coherencia y respeto por la institucionalidad.




