Victoria Castillo anuncia expansión histórica hacia nuevos mercados nacionales estratégicos.
El Aguardiente Rosado del Tolima dio un paso decisivo en su ruta de expansión nacional al salir, por primera vez, de su territorio natural hacia Boyacá y Santander. El primer despacho realizado por la Fábrica de Licores del Tolima confirma una apuesta comercial que busca conquistar nuevos consumidores y consolidar marca en regiones estratégicas del centro y nororiente colombiano. La operación se planeó para la temporada de fin de año, cuando el consumo de licores aumenta y la competencia entre marcas se intensifica. Para la licorera departamental, este movimiento significa abrir vitrinas, ganar visibilidad y medir la aceptación del producto en plazas históricamente dominadas por referencias tradicionales. Con esta salida, el rosado busca seducir públicos jóvenes, ampliar puntos de venta legales y reforzar la identidad regional como valor diferencial competitivo en mercados urbanos y rurales de alta demanda estacional actual.
La llegada a Boyacá y Santander no es casual. Son territorios con dinámicas comerciales activas, poblaciones amplias y capitales que concentran consumo. Boyacá ronda 1,3 millones de habitantes, mientras Santander tiene en Bucaramanga un núcleo urbano cercano a 600 mil personas. Ese escenario convierte el desembarco en una oportunidad para probar músculo logístico y respuesta del mercado. La gerente de la Fábrica de Licores del Tolima, Victoria Castillo, señaló que este paso refleja confianza y trabajo sostenido, subrayando que el producto representa innovación, calidad y orgullo regional. El mensaje apunta a posicionar el rosado como alternativa frente a marcas tradicionales, apelando a presentación diferenciada y sabor suave. Además, la estrategia busca alianzas con distribuidores locales y fortalecer presencia en festividades decembrinas, cuando la rotación y visibilidad crecen en establecimientos formales y eventos masivos regionales con controles comerciales estrictos y vigilancia.
Según la entidad, la expansión también persigue un objetivo fiscal y social: aumentar recursos destinados al sistema de salud mediante ventas legales. En mercados competitivos, cada caja despachada suma transferencias que impactan programas públicos.
El Aguardiente Rosado del Tolima ha ganado reconocimiento nacional por su perfil suave y estética distintiva, atributos que conectan con nuevos segmentos de consumidores. Su ingreso a Boyacá y Santander pone a prueba esa narrativa fuera de casa. De cara al cierre del año, la licorera espera sostener el impulso, evaluar resultados y ajustar estrategias para futuras incursiones en otros departamentos del país. El desempeño en estas plazas servirá como termómetro comercial, definirá inversiones logísticas y marcará el ritmo de crecimiento durante el próximo calendario empresarial según análisis internos y proyecciones de demanda regional sostenida para el primer trimestre del año siguiente inmediato según ventas proyectadas por la compañía misma.

