Huilenses Motta y Bermeo completaron destacadas actuaciones en novena jornada.
La novena jornada de la Liga Femenina dejó nuevamente protagonismo huilense en dos compromisos de alta exigencia táctica, donde Cristina Motta y Jessica Bermeo tuvieron participación completa en partidos marcados por la intensidad, el orden defensivo y la disputa constante por el control de los espacios.
Uno de los encuentros más relevantes de la fecha se disputó en el clásico vallecaucano entre América y Deportivo Cali, compromiso que terminó favoreciendo al conjunto azucarero por la mínima diferencia. Allí, la laboyana Jessica Bermeo permaneció los 90 minutos en cancha, respondiendo dentro de una estructura colectiva que priorizó el equilibrio entre líneas y la presión organizada en fase defensiva.
El único tanto del compromiso llegó por intermedio de Zharick Montoya, en una acción que terminó inclinando un partido de detalles cortos, donde Cali apostó por la recuperación rápida tras pérdida y la ocupación inteligente de carriles interiores para neutralizar las transiciones ofensivas del rival. El cuadro caleño mostró solidez táctica en bloque medio y supo administrar la ventaja durante los momentos de mayor presión americana.
Con este resultado, Deportivo Cali alcanzó 20 puntos y quedó a solo una unidad del liderato del campeonato, consolidándose como uno de los equipos con mejor comportamiento colectivo en la competencia femenina.
Por otra parte, la oporapense Cristina Motta también tuvo una actuación de recorrido completo en el empate sin goles entre Santa Fe y Millonarios. El compromiso capitalino se caracterizó por la disputa en mitad de campo, las coberturas permanentes y la reducción de espacios en zona de finalización, factores que limitaron las opciones ofensivas de ambos equipos.
Santa Fe intentó progresar mediante circulación exterior y amplitud por bandas, mientras Millonarios respondió con repliegues ordenados y vigilancia sobre las segundas jugadas. En medio de ese contexto táctico, Motta sostuvo regularidad durante todo el encuentro, participando dentro de un esquema que exigió concentración defensiva y disciplina posicional.



