El departamento del Cauca vuelve a ser protagonista en medio de la atención nacional por
la temporada de lluvias. En una operación sin precedentes, la Unidad Nacional para la
Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), en articulación con la Armada Nacional de
Colombia, desplegó un plan de ayuda humanitaria que llevará más de 167 toneladas de
asistencia a los municipios del Pacífico, con especial atención a Guapi y Timbiquí.
Entrega estratégica de kits
Solo en Guapi se distribuirán 2.726 kits de alimentos, aseo y cocina, mientras que en
Timbiquí se entregarán 1.763 de cada tipo. Esta operación, que se realiza mediante un
despliegue fluvial a bordo del buque ARC “Bahía Solano”, permite llegar a zonas de difícil
acceso y garantizar la atención directa a las familias más afectadas por las lluvias.
Además, Timbiquí recibirá 1.736 garrafones de agua potable, un insumo crítico para
enfrentar las consecuencias de la emergencia y asegurar el acceso al líquido vital. La ayuda
humanitaria también incluye 23.232 juegos de sábanas, 15.705 toldillos y 7.527 hamacas,
elementos esenciales para mejorar las condiciones de alojamiento de los damnificados.
María Inés Segura y Abelardo López, residentes del municipio de Guapi, señalaron que esta
ayuda es de gran importancia para sus comunidades, teniendo en cuenta que las fuertes
lluvias han arrasado con cultivos y bienes de muchas familias. Asimismo, hicieron un
llamado a las autoridades para que no se olviden de cumplir con los compromisos
adquiridos y continúen brindando apoyo a quienes hoy enfrentan las consecuencias de la
emergencia climática.
Coordinación institucional
Según el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, la entidad mantiene un monitoreo constante
en todo el país, articulando esfuerzos con otras instituciones para garantizar que la
asistencia llegue a quienes más la necesitan. “El Cauca requiere especial atención debido a
sus características geográficas y sociales; nuestra labor busca minimizar el impacto de las
emergencias y reforzar la resiliencia de las comunidades”, indicó Carrillo.
En total, cerca de 7.000 familias damnificadas en el Pacífico colombiano se beneficiarán de
esta intervención, consolidando la respuesta estatal ante la temporada de lluvias y
mostrando la importancia de mantener operativos los mecanismos de atención en regiones
con alta vulnerabilidad.
Como parte de esta operación, las autoridades continúan evaluando las afectaciones en
otras zonas del litoral caucano, donde las lluvias han generado inundaciones, pérdidas de
enseres y dificultades en la movilidad. Las comunidades, por su parte, han manifestado la
necesidad de mantener este tipo de apoyos de manera sostenida, especialmente en
territorios donde el acceso es limitado y las condiciones climáticas siguen siendo adversas,
lo que podría agravar la situación humanitaria en los próximos días.


