Ondas tropicales en el mar Caribe activan vigilancia meteorológica en Centroamérica

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Los organismos meteorológicos de distintos países de Centroamérica mantienen vigilancia sobre las condiciones atmosféricas asociadas al tránsito de ondas tropicales y sistemas de baja presión que están favoreciendo un ambiente húmedo e inestable en diferentes sectores de la región.

Los reportes más recientes muestran que la actividad no se concentra en un único fenómeno. Mientras algunas ondas tropicales ya atravesaron países como Costa Rica y avanzaron hacia el Pacífico, otros sistemas continúan ingresando por el Caribe, como ocurre actualmente en Nicaragua. Al mismo tiempo, Guatemala y El Salvador mantienen seguimiento sobre condiciones atmosféricas que pueden favorecer lluvias y tormentas.

La situación se produce durante una época del año en la que el paso de ondas tropicales es habitual y puede contribuir al aumento de las precipitaciones, especialmente cuando estos sistemas interactúan con humedad abundante, sistemas de baja presión, la Zona de Convergencia Intertropical y condiciones locales.

Nicaragua vigila el ingreso de una nueva onda tropical

Uno de los focos actuales se encuentra en Nicaragua. El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) informó que durante los próximos días las condiciones meteorológicas estarán influenciadas por un sistema de bajas presiones y por una onda tropical que estaría ingresando por el Caribe nicaragüense.

Según la información difundida por INETER, la combinación de ambos sistemas puede provocar lluvias de débiles a moderadas y, de manera ocasional, precipitaciones fuertes en determinados sectores.

La previsión señala especialmente a la Costa Caribe Norte, la Costa Caribe Sur y zonas del centro de Nicaragua como áreas donde podrían presentarse lluvias con mayor frecuencia.

El seguimiento de este tipo de sistemas es relevante porque una onda tropical no necesariamente implica la formación de un huracán o una tormenta tropical. Se trata de una perturbación atmosférica que puede aumentar la nubosidad y favorecer lluvias y tormentas cuando encuentra condiciones adecuadas.

Costa Rica viene de experimentar el paso de la onda tropical 47

Costa Rica también ha estado bajo vigilancia durante los últimos días. El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) informó el 26 de septiembre sobre el desplazamiento de la Onda Tropical #47, que se encontraba cerca de la frontera entre Costa Rica y Panamá y avanzaba hacia el oeste a unos 28 kilómetros por hora.

Durante su paso se registraron aguaceros y tormentas eléctricas en diferentes sectores del país. El IMN reportó acumulados de entre 30 y 60 milímetros en varias zonas y un máximo de 125 milímetros en la Laguna de Fraijanes.

El organismo también advirtió sobre la saturación de los suelos y el riesgo de inundaciones en sectores vulnerables. En determinadas zonas se contemplaron acumulados de hasta 90 milímetros durante periodos de seis horas.

El IMN recomendó especial precaución en lugares propensos a inundaciones y ante tormentas eléctricas, debido a la posibilidad de fuertes ráfagas capaces de provocar la caída de ramas, tendido eléctrico u otros objetos.

Para el 28 de septiembre, el IMN mantenía un aviso por lluvias fuertes y tormentas eléctricas, mientras que para este 29 de septiembre el pronóstico contempla aguaceros y tormentas aisladas en sectores del Caribe, la Zona Norte, el Valle Central y diferentes áreas de la vertiente del Pacífico.

Consulte los avisos meteorológicos oficiales del IMN de Costa Rica

Guatemala mantiene vigilancia por el paso de ondas del este

En Guatemala, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) también ha advertido durante septiembre sobre la continuidad del tránsito de ondas del este.

En un reporte publicado el 23 de septiembre, la institución explicó que las lluvias en diferentes regiones del país estaban relacionadas principalmente con sistemas de baja presión, el paso de ondas del este y el posible acercamiento de la vaguada monzónica.

El INSIVUMEH señaló además que durante 2026 se habían registrado 41 ondas del este que habían transitado sobre Guatemala, y que se esperaba que algunas continuaran pasando durante lo que quedaba de septiembre.

La institución recomendó mantener vigilancia ante posibles crecidas de ríos, inundaciones, movimientos en masa, afectaciones en la red vial y generación de lahares en sectores de la cadena volcánica durante periodos de lluvias.

Es importante diferenciar estos fenómenos de un ciclón tropical: el organismo guatemalteco indicó en ese mismo reporte que no se preveía el acercamiento o desarrollo de un ciclón tropical que afectara directamente al país en ese momento.

Consulte los reportes oficiales del INSIVUMEH

El Salvador también reporta influencia de una onda tropical

El Centro de Pronóstico Meteorológico del Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador reportó el 28 de septiembre la influencia de una onda tropical junto con la Zona de Convergencia Intertropical.

De acuerdo con el pronóstico oficial, estos sistemas estaban favoreciendo una mayor nubosidad y la formación de lluvias, aunque una circulación anticiclónica ubicada al sur de Guatemala y El Salvador limitaba la probabilidad de una organización atmosférica mayor y de una distribución más generalizada de las precipitaciones.

Para ese periodo se contemplaban lluvias y tormentas en distintos sectores del territorio salvadoreño, especialmente durante la tarde y la noche.

Esto muestra que los efectos de una onda tropical pueden variar considerablemente de un país a otro. La presencia del fenómeno no significa que todas las regiones vayan a experimentar lluvias de la misma intensidad.

¿Qué es exactamente una onda tropical?

Una onda tropical es una perturbación atmosférica que se desplaza generalmente de este a oeste dentro de las regiones tropicales.

Estos sistemas pueden generar un incremento de la nubosidad, lluvias y tormentas eléctricas. Sin embargo, una onda tropical no es sinónimo de huracán.

En determinadas circunstancias, una onda puede interactuar con aguas cálidas, humedad abundante y otros factores atmosféricos y eventualmente favorecer el desarrollo de una depresión tropical o de otro sistema ciclónico. En otros casos, simplemente atraviesa una región y produce lluvias sin evolucionar hacia un ciclón.

Por eso, los servicios meteorológicos realizan un seguimiento permanente de su trayectoria, estructura y condiciones ambientales.

¿Por qué el mar Caribe es importante para el pronóstico?

El mar Caribe constituye una fuente importante de humedad para los países de Centroamérica. Cuando los vientos y otros patrones atmosféricos transportan esa humedad hacia tierra firme, pueden aumentar las condiciones favorables para la formación de nubosidad y precipitaciones.

El IMN ha explicado en diferentes avisos que los vientos alisios, la humedad proveniente de las zonas marítimas y el paso de ondas tropicales pueden combinarse con factores locales para incrementar la inestabilidad atmosférica.

La interacción entre estos elementos explica por qué una perturbación relativamente débil puede producir lluvias importantes en algunas zonas, mientras que en otras sus efectos son mucho menores.

El riesgo principal está relacionado con las lluvias intensas

Para la población, el principal riesgo asociado con estos sistemas no necesariamente está relacionado con la formación de un ciclón.

Las lluvias intensas pueden provocar:

  • Crecidas repentinas de ríos y quebradas.
  • Inundaciones en sectores urbanos.
  • Deslizamientos y movimientos de tierra.
  • Saturación de los suelos.
  • Interrupciones en carreteras.
  • Caída de árboles y ramas.
  • Descargas eléctricas.
  • Fuertes ráfagas de viento.
  • Afectaciones en viviendas e infraestructura.
  • Problemas para el transporte marítimo y actividades pesqueras.

En Costa Rica, por ejemplo, el IMN señaló que después del paso de la Onda Tropical #47 persistían niveles importantes de saturación del suelo en determinadas regiones, aumentando la necesidad de precaución ante nuevas precipitaciones.

La actividad tropical no significa que se haya formado un huracán

Uno de los puntos más importantes ante este tipo de información es diferenciar entre onda tropical, depresión tropical, tormenta tropical y huracán.

Una onda tropical es una perturbación atmosférica que puede generar lluvias y tormentas, pero no tiene necesariamente una circulación cerrada como la que caracteriza a un ciclón tropical.

Si las condiciones ambientales permiten una mayor organización, el sistema puede evolucionar posteriormente. No obstante, esa evolución no es automática.

Por ello, los organismos meteorológicos utilizan diferentes niveles de vigilancia y emiten avisos según la amenaza concreta que exista para cada territorio.

La temporada favorece el seguimiento permanente

El aumento de la vigilancia durante septiembre también está relacionado con la época del año. Centroamérica suele experimentar durante estos meses una importante actividad de lluvias y el tránsito de diferentes ondas tropicales.

En Guatemala, INSIVUMEH ha señalado que el paso de estas ondas forma parte de las condiciones meteorológicas habituales de la temporada lluviosa, aunque sus efectos pueden variar dependiendo de otros sistemas atmosféricos presentes en la región.

En Costa Rica, el IMN también ha documentado durante septiembre varios avisos relacionados con el desplazamiento de ondas tropicales, entre ellas las ondas 42, 43 y 47.

Las autoridades mantienen el monitoreo

La situación meteorológica en Centroamérica continúa siendo dinámica. Mientras algunas ondas ya han atravesado determinados países, otros sistemas ingresan o se desplazan por la región.

Por eso, los servicios meteorológicos recomiendan consultar los boletines oficiales antes de tomar decisiones relacionadas con viajes, actividades al aire libre, navegación o desplazamientos por zonas susceptibles a inundaciones y deslizamientos.

En Nicaragua, el seguimiento corresponde principalmente a INETER; en Costa Rica, al IMN; en Guatemala, al INSIVUMEH; y en El Salvador, al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales mediante su Centro de Pronóstico Meteorológico.


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