El 5 de abril, en la vereda Obando del municipio de Guachené, Cauca, se registró un
violento ataque armado al interior de un establecimiento abierto al público que dejó como
saldo tres adultos mayores asesinados. Entre las víctimas fueron identificados ‘Paco’ y
Fanor, como eran conocidos afectivamente por la comunidad, mientras que la identidad de
la tercera persona aún no ha sido confirmada por las autoridades.
De acuerdo con información preliminar, hombres armados irrumpieron en el lugar y
dispararon contra las víctimas, generando pánico entre los presentes. Este hecho se suma
a una serie de situaciones violentas que vienen afectando a la comunidad en las últimas
semanas, donde se han reportado homicidios, amenazas y presuntos casos de extorsión.
Escalada violenta
Habitantes de la vereda Obando denunciaron que la situación de orden público se ha
deteriorado considerablemente, al punto de mantenerse confinados por temor a nuevos
ataques. Señalan además la presunta presencia de grupos armados ilegales que estarían
disputándose el control territorial en esta zona del norte del Cauca.
De manera general, este año se han evidenciado alrededor de 10 casos de homicidios y
hechos de violencia que afectan directamente la vida y el futuro de nuestros pueblos. A esta
masacre se suma el homicidio de un menor de edad ocurrido días atrás, lo que ha
incrementado el miedo colectivo y la zozobra entre las familias, quienes aseguran no contar
con garantías de seguridad ni acompañamiento institucional efectivo.
Claman intervención estatal
La comunidad manifestó sentirse abandonada por el Estado, indicando que la limitada
presencia de la Fuerza Pública ha permitido el avance de la violencia. Incluso, aseguran
que muchas familias no pueden realizar los funerales con normalidad debido al riesgo de
nuevos hechos armados.
El Proceso de Comunidades Negras – PCN expresa su profunda preocupación y dolor por
la agudización del conflicto armado, el aumento de homicidios y el deterioro del tejido social
en el municipio de Guachené y en el norte del departamento del Cauca, territorios
históricamente habitados y defendidos por comunidades negras.
El PCN denuncia con firmeza que esta espiral de violencia está golpeando especialmente a
las juventudes negras, quienes enfrentan condiciones estructurales de exclusión,
desempleo y falta de oportunidades, que los exponen a ser instrumentalizados por distintas
estructuras armadas en medio del conflicto. Aunque no podemos afirmar de manera
concluyente esta dinámica en todos los casos, es urgente reconocer que el contexto social,
económico y político está creando un terreno fértil para la pérdida de vidas jóvenes y la
fragmentación comunitaria.
Por su parte, la Unidad de Restitución de Tierras rechazó el ataque y solicitó a las
autoridades competentes avanzar con celeridad en la identificación y captura de los
responsables, además de adoptar medidas urgentes para proteger a la población civil.




