Zambrano puso bajo la lupa varias obras estratégicas. Señaló retrasos y ausencia de avances reales en proyectos como las calles 103 y 94, la solución vial de la Calle 60 con Ambalá y el Puente de la 60.
En medio del actual periodo administrativo, el concejal Andrés Zambrano lanzó un dardo contra la Alcaldía de Ibagué, al advertir que la ciudad avanza con más dudas que certezas. El cabildante cuestionó un endeudamiento histórico cercano a $190.000 millones y alertó sobre una gestión marcada por falta de planeación y deficiente estructuración contractual. Según su balance, pese a los empréstitos aprobados, Ibagué podría terminar el cuatrienio con los mismos problemas de inseguridad y accidentalidad.
Zambrano puso bajo la lupa varias obras estratégicas. Señaló retrasos y ausencia de avances reales en proyectos como las calles 103 y 94, la solución vial de la Calle 60 con Ambalá y el Puente de la 60. Sobre el Acueducto Complementario fue contundente al afirmar que, aunque fue presentado como solución definitiva, no opera al ciento por ciento. “No hay claridad”, insistió, al referirse a cronogramas, costos finales y resultados.
En su rol de control político, recordó fallas en lugares emblemáticos como la Concha Acústica, donde estudios y diseños terminaron siendo inútiles. “Seguiremos en nuestro rol de control político y denuncia contra la corrupción”, afirmó. También criticó que el desarrollo se condicione al endeudamiento y advirtió sobre anticipos injustificados sin obras concluidas.
Frente a la crisis del transporte, propuso crear el Fondo de Estabilidad Tarifaria dentro del SETP. “La solución es que exista una tarifa técnica (lo que cuesta el servicio) y una tarifa al usuario. La diferencia debe ser subsidiada por el municipio con recursos de comparendos o zonas azules”, explicó.




