La designación de Carmen Elena Domínguez Murillo como directora de la Uaepa agitó el panorama político local y fue interpretada por distintos sectores como una movida estratégica dentro del reacomodo administrativo. En efecto, su nombramiento no pasó desapercibido, ya que combina una lectura política con un respaldo técnico que terminó inclinando la balanza.
En ese sentido, su perfil profesional, estrechamente ligado a la medicina veterinaria y a la gestión administrativa, tuvo un peso determinante en la decisión. Además, sus más de trece años de experiencia le han permitido liderar procesos clínicos complejos, impulsar la modernización operativa de entidades a su cargo y asumir con solvencia el manejo de recursos públicos, aspectos clave para una dependencia con alta visibilidad social.
Asimismo, su llegada a la Uaepa envía un mensaje político claro: fortalecer la protección y el bienestar animal no es solo una política social, sino también una apuesta de gobierno con impacto ciudadano. De esta manera, la administración busca consolidar una agenda que articule capacidad técnica, sensibilidad social y lectura política, en un tema que cada vez gana mayor relevancia en la opinión pública local.
Foto tomada de la alcaldía de Cali


