Doly Orozco asumió como alcaldesa encargada del municipio, marcando el inicio de una nueva etapa administrativa mientras avanzan los procedimientos institucionales para la definición de la dirección temporal del gobierno local.
La designación se produjo tras la renuncia presentada por Víctor Félix Sabogal al encargo que le había sido conferido por la Gobernación del Cauca. Con este relevo, la administración municipal busca mantener la continuidad de los procesos de gobierno y la atención de las diferentes responsabilidades institucionales.
Orozco, politóloga de profesión, venía desempeñándose como secretaria de Gobierno, cargo desde el cual participó en la coordinación de asuntos administrativos y de gestión pública. Su llegada al despacho municipal se produce en un momento clave para la estabilidad institucional, ya que tendrá la responsabilidad de liderar el funcionamiento de la administración mientras se desarrollan los trámites correspondientes para la definición del encargo.
La posesión de la nueva alcaldesa encargada representa un cambio en la dirección política y administrativa del municipio, aunque el principal reto durante este periodo será garantizar la continuidad de los programas, proyectos y acciones que actualmente se encuentran en ejecución.
Desde distintos sectores se ha señalado la importancia de preservar el funcionamiento normal de la administración y asegurar que los servicios y procesos institucionales continúen desarrollándose sin contratiempos. En ese sentido, la experiencia de Orozco en la administración pública es vista como un elemento que puede contribuir a mantener la gobernabilidad durante esta etapa de transición.
La designación también ocurre en medio de un escenario en el que la ciudadanía espera respuestas frente a las necesidades del territorio y el avance de las iniciativas impulsadas desde el gobierno municipal. Por ello, uno de los principales desafíos será mantener la capacidad de gestión y la articulación con las diferentes entidades del orden departamental y nacional.
Con la posesión de Doly Orozco, el municipio entra en una nueva fase administrativa caracterizada por la necesidad de garantizar estabilidad institucional y continuidad en la gestión pública. Mientras se define el futuro administrativo del gobierno local, la alcaldesa encargada tendrá la responsabilidad de conducir los asuntos del municipio y asegurar el funcionamiento de la administración en un momento de transición política.


