Una visita a un parque de diversiones no se trata únicamente de subirse a una atracción
Salitre Mágico estrena su quinta montaña rusa y se consolida como el parque con mayor número de estas atracciones en Colombia

Una visita a
un parque de diversiones no se trata únicamente de subirse a una atracción:
también es una oportunidad para compartir, salir de la rutina, encontrarse con
otros y crear experiencias que permanecen en la memoria. Bajo esta premisa, RALLUS se
suma a la oferta de entretenimiento de Salitre Mágico, que
alcanza cinco montañas rusas y se consolida como el parque con mayor número de
atracciones de este tipo en Colombia.
Con una
inversión de USD
5 millones, RALLUS representa una apuesta por ampliar las
alternativas de entretenimiento para quienes buscan planes en Bogotá y ofrecer
experiencias a la altura de los grandes parques de Latinoamérica. La atracción
cuenta con un recorrido de 350 metros, alcanza los 20 metros de altura y velocidades de hasta
60 km/h, además de incorporar tres tirabuzones en su recorrido.
Su configuración la convierte en una montaña rusa única en Suramérica en su
tipo.
Más allá de
sus características, la incorporación de RALLUS responde a una apuesta por
fortalecer los espacios de encuentro presencial en la ciudad. En medio de una
cotidianidad cada vez más atravesada por las pantallas, los parques de
diversiones se convierten en escenarios para compartir en familia, disfrutar
con amigos y vivir experiencias de manera presencial, haciendo del tiempo libre
una oportunidad para conectarse con quienes están alrededor.

Una visita a un parque de diversiones no se trata únicamente de subirse a una atracción
Una
atracción inspirada en la biodiversidad de Bogotá
El nombre de RALLUS está
inspirado en la tingua bogotana, también conocida como rascón
andino, cuyo nombre científico es Rallus semiplumbeus. Esta ave, propia de los humedales
y ecosistemas de montaña de Bogotá y sus alrededores, hace parte de la riqueza
natural que identifica a la capital colombiana.
Colombia
cuenta con más de 1.900 especies de aves, una diversidad que
convierte al país en referente mundial de biodiversidad. Con esta elección,
Salitre Mágico busca conectar su nueva atracción con la identidad natural de
Bogotá e incorporar un símbolo de su entorno a una experiencia que invita a
elevarse, sentir la emoción del movimiento y descubrir nuevas formas de
disfrutar la ciudad.
RALLUS está
diseñada como una experiencia familiar para niños desde los ocho años, quienes
podrán disfrutarla junto a sus familias y compartir una nueva aventura.
“En Salitre
Mágico creemos que invertir en entretenimiento también es invertir en ciudad,
en turismo, en bienestar y en momentos que las familias puedan compartir y
recordar. Con RALLUS seguimos ampliando nuestra oferta y aportando a que Bogotá
tenga experiencias capaces de sorprender, conectar a las personas y fortalecer
su atractivo como destino”, afirmó Néstor Bermúdez Mojica, director general de Salitre Mágico.
Una visita a un parque de diversiones no se trata únicamente de subirse a una atracción
Ingeniería
y talento detrás de la experiencia
Detrás de
esta atracción existe un trabajo conjunto entre talento colombiano y
especialistas internacionales. El proyecto contó con la participación de
expertos de fabricantes de Países Bajos con más de 40 años de experiencia y
especialistas alemanes que han participado en proyectos de gran complejidad,
junto con los equipos técnicos y de ingeniería de Salitre Mágico.
Uno de los
principales desarrollos estuvo a cargo de ingenieros colombianos, quienes
diseñaron y construyeron desde cero el sistema de control de la atracción,
encargado de coordinar los diferentes sistemas que permiten su funcionamiento.
Además, Salitre Mágico ha desarrollado internamente el conocimiento
especializado de sus Técnicos Máster, un nivel de formación que puede
tomar hasta cuatro años entre experiencia, capacitación y certificaciones
progresivas.
“Es una
ingeniería de detalle muy grande, estamos hablando de vidas humanas, y lo que
menos queremos es que haya errores, así que tuvimos una planeación milimétrica
de más de cinco meses”, explicó Diego Andrés Rodríguez Pulido, gerente de Proyectos y Montaje de
Salitre Mágico.
La atracción
también pasó por cerca de 600 ciclos de prueba con y sin carga, como parte
del proceso de verificación previo a su operación. Asimismo, cuenta con una
infraestructura eléctrica desarrollada específicamente para su funcionamiento,
con un sistema que optimiza el consumo de energía.
Con RALLUS,
Salitre Mágico amplía su oferta de entretenimiento y reafirma su apuesta por el
desarrollo de nuevas experiencias para la ciudad. La incorporación de esta
quinta montaña rusa combina inversión, ingeniería y talento especializado con
una propuesta que busca fortalecer el atractivo turístico de Bogotá y ofrecer
más alternativas para que familias, amigos y visitantes compartan momentos
memorables.
Fuente: independiente




