Tortugas laúd en declive: proteger el 30 % de los océanos exige acelerar las medidas
La pesca industrial amenaza a las tortugas laúd y sus rutas migratorias. Expertos piden ampliar las áreas marinas protegidas para frenar su declive.

Las tortugas laúd, una de las especies de tortugas marinas más amenazadas, afrontan un deterioro poblacional que ha llevado a científicos y organizaciones ambientalistas a reclamar medidas más ambiciosas de conservación. La expansión de la pesca industrial en zonas de alta importancia ecológica representa un riesgo para estos animales, cuyas extensas migraciones atraviesan aguas internacionales y áreas con distintos niveles de protección.
Un informe difundido por Greenpeace International el 19 de octubre de 2026 plantea la creación de una red conectada de santuarios oceánicos en aguas internacionales del Atlántico. Según la organización, esta propuesta permitiría proteger más del 35 % de las zonas de riesgo identificadas para las tortugas laúd frente a la pesca industrial.
La pesca industrial amenaza las rutas migratorias
Las tortugas laúd recorren grandes distancias entre sus zonas de alimentación y reproducción. Durante estos desplazamientos pueden encontrarse con artes de pesca que provocan capturas accidentales, lesiones y muertes. La protección de sus hábitats, por tanto, no depende únicamente de conservar las playas donde depositan sus huevos, sino también de reducir los peligros que enfrentan en mar abierto.
La creación de áreas protegidas conectadas permitiría abarcar sectores importantes de sus rutas migratorias y reducir la exposición a actividades pesqueras de alto riesgo. Greenpeace sostiene que una red de santuarios en el Atlántico podría contribuir de manera significativa a ese objetivo, aunque su efectividad dependerá de las medidas que adopten los gobiernos y de su aplicación práctica.
El objetivo internacional de proteger el 30 % del océano
La propuesta coincide con el inicio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad COP17, celebrada en Armenia desde el 19 de octubre de 2026. En ese encuentro, los países evalúan los avances del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que establece la meta de conservar el 30 % de las zonas terrestres y marinas del planeta para 2030.
Sin embargo, los compromisos internacionales todavía afrontan dificultades para convertirse en medidas efectivas. La protección formal de una zona marina no garantiza por sí sola que sus ecosistemas estén a salvo: también se requieren vigilancia, cumplimiento de las restricciones y controles sobre las actividades que pueden perjudicar la biodiversidad.
Para las tortugas laúd, acelerar la conservación marina supone actuar sobre amenazas que se extienden más allá de las fronteras nacionales. La coordinación internacional, la reducción de las capturas accidentales y la protección de las rutas migratorias serán fundamentales para mejorar sus posibilidades de supervivencia.
Fuente: Greenpeace International, con información complementaria de Euronews. El artículo de Euronews fue escrito por Liam Gilliver. · Ver fuente ↗




