Tembló en Colombia este miércoles 28 de octubre: reportan sismo en varias regiones.
Tembló este miércoles 28 de octubre en Colombia. Según el SGC, el sismo tuvo magnitud 4,1 y epicentro en San José del Palmar, Chocó.

De acuerdo con el SGC, el temblor se registró a las 10:01 a. m y su profundidad fue de 104 km.
En redes sociales, internautas reportan haber sentido el sismo en varias regiones del país como Caldas, Quindío, Risaralda, Antioquia y Valle del Cauca.
“Sentido en Pereira, piso nueve, fuerte y duró más de lo normal; Se sintió en Manizales; En Manizales se sintió el rugido; vivo en un piso cuatro y los sonidos de la estructura replicaron la experiencia del 10 de agosto. Que Dios nos tenga en su gloria; Sentido en Medellín, se movió todo en un piso 7; Pereira se sintió fuerte; Durísimo en Envigado, piso once; Vía Alcalá, Valle del Cauca, se sintió; En Armenia horrible, fue fuerte; Yumbo, Valle del Cauca, se sintió; En Pereira lo sentí fuerte desde un piso diez”, comentaron algunos internautas.
Por el momento, no hay reportes de daños materiales y/o personas afectadas tras ese sismo.
Recomendaciones del SGC para después de un temblor
El SGC destacó en su página web que Colombia se encuentra ubicada en una zona geológica compleja, influenciada por la unión y actividad de las placas tectónicas Suramericana, Nazca y Caribe, y al interior por múltiples fallas geológicas como la de Romeral y la del Piedemonte Llanero.
“Desde 1997, el país cuenta con el estudio de zonificación de la amenaza sísmica, que divide el territorio en tres tipos o niveles de amenaza: alta, media y baja. De igual manera, con base en este estudio, se generó el primer Reglamento de Construcciones Sismo Resistentes NSR 98, que fue actualizado en 2010″, agregó.
Así mismo, la entidad resaltó que, aunque no se conozca el detalle de cómo, cuándo y dónde será el próximo temblor, sí se pueden conocer las regiones expuestas a la amenaza sísmica. Por ello, según el SGC, es necesario conocer las condiciones de riesgo y tomar medidas de reducción del riesgo y preparación para la respuesta en todos los niveles, empezando por el hogar.
A continuación, algunas recomendaciones del SGC para después de un temblor:
Verifique su condición física, la de su familia y la de personas cercanas. Si puede, ayude a las personas que lo requieran y que vea en superficie (no bajo escombros) y espere la ayuda de los organismos de socorro.
Si aún está en su vivienda y ante sismos fuertes, corte los suministros de gas, energía y agua. Si percibe olor a gas, evite accionar interruptores o encender fósforos, abra ventanas, avise a los bomberos y diríjase hacia una zona segura.
Revise su vivienda en busca de señales de posible colapso o de daño estructural grave, como grietas en paredes, columnas y placas de techo, estructuras inclinadas y grietas externas en el suelo.
Si el sismo ha provocado el colapso de estructuras y se tienen indicios de personas atrapadas bajo los escombros, evite rescatarlas; puede poner en riesgo su vida y la de otras personas.
Manténgase informado a través de la radio acerca del estado de su región, los daños e instrucciones impartidas por las autoridades.
Si quedó encerrado, mantenga la calma y busque ventanas u otros medios para indicar que está allí y que requiere ayuda. No improvise vías de evacuación que puedan ser peligrosas. Si tiene la posibilidad, comuníquese por medio de mensajes de texto desde su celular; esto es más efectivo que tratar de llamar, pues las redes estarán colapsadas.
Si usted está atrapado en los escombros, pero no tiene partes de su cuerpo presionadas, trate de proteger la boca y la nariz para no inhalar polvo. Intente buscar salidas o señales que le indiquen una posible ruta de evacuación. Si tiene heridas con hemorragias, haga presión directa sobre la herida con un trozo de ropa o pañuelo. Evite gritar; es poco probable que su voz sea suficiente para que lo escuchen. Si tiene un silbato, úselo; si no, busque elementos metálicos que pueda golpear.
Si al salir a la calle encuentra postes en el piso y cables eléctricos, tenga cuidado de no tocarlos o moverlos.
Fuente: SEMANA




