¿Taxistas de Ibagué volverán a las calles? Paro sigue en pie
Cerca de 3.000 taxistas esperan respuestas de la Alcaldía; si no hay compromisos, podrían reactivar la protesta.

El paro de taxistas en Ibagué continúa en pie, pese a que fue aplazado mientras los conductores esperan respuestas concretas de la Administración Municipal. La movilización, que inicialmente estaba programada para el pasado 27 de octubre, no se llevó a cabo debido a que los conductores de busetas finalmente no se sumaron a la convocatoria, situación que dificultó la organización de la jornada.
Reunión clave
Eisenjawer Echeverry, líder del gremio de taxistas, confirmó que este jueves 5 de noviembre sostendrán un encuentro con la alcaldesa de Ibagué, con el propósito de conocer las propuestas de la Administración para atender las dificultades que enfrenta el sector.
El dirigente explicó que la manifestación no ha sido cancelada y que su realización dependerá de los resultados de esta reunión. Según advirtió, si no reciben compromisos concretos ni soluciones a sus reclamaciones, retomarán los preparativos para salir a las calles.
Asimismo, hizo un llamado a los cerca de 3.000 taxistas que trabajan en la capital tolimense para que participen en el encuentro y respalden las solicitudes del gremio. Reconoció que la convocatoria anterior tuvo poca asistencia, lo que complicó la coordinación de la protesta y la definición de las exigencias que serían presentadas ante las autoridades.
Golpe económico
Uno de los principales motivos de inconformidad está relacionado con las condiciones económicas que enfrentan los conductores. De acuerdo con Echeverry, un estudio realizado por la firma Atesto estableció que cada taxista estaría registrando pérdidas de producción diarias que oscilan entre los $58.000 y los $62.000.
Esta situación representa una preocupación para quienes dependen de la actividad para sostener sus hogares, especialmente por los gastos que deben asumir para mantener sus vehículos y continuar trabajando.
A esto se suma la disminución del valor comercial de los automotores y de los cupos, un panorama que, según el representante del gremio, podría comprometer el capital invertido por los propietarios y afectar el patrimonio de quienes participan en esta actividad.
Echeverry también señaló que, para desarrollar una movilización con un impacto significativo en la movilidad de Ibagué, sería necesaria la participación de por lo menos 500 taxis. Por esta razón, insistió en la importancia de mantener unido al gremio y lograr una mayor asistencia en las decisiones que se adopten.
Por ahora, los conductores permanecerán a la expectativa de los resultados del diálogo con la mandataria. La respuesta de la Administración Municipal será determinante para establecer si la protesta continúa aplazada o si, por el contrario, los taxistas vuelven a las calles para exigir soluciones a las dificultades económicas y comerciales que afectan al sector.




