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Tarta salada de cebolla caramelizada y queso de cabra: una receta elegante y fácil.

Descubre cómo preparar una tarta salada de cebolla caramelizada y queso de cabra con una base crujiente y un relleno cremoso. Receta ideal para compartir.

Por Maria Camila Rivera AlarconRedacción EXTRA
⏱ 5 min de lectura
Tarta salada de cebolla caramelizada y queso de cabra: una receta elegante y fácil.
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

Tiempo de preparación: 25 minutos
Tiempo de cocción: 40 minutos
Porciones: 6
Dificultad: Media

Una combinación de sabores que transforma una comida sencilla

La cebolla caramelizada destaca por su dulzor natural, mientras que el queso de cabra aporta un sabor intenso y ligeramente ácido. Al combinar estos ingredientes en una tarta horneada, se consigue una preparación equilibrada, con una base crujiente y un relleno suave.

Esta receta es ideal para un almuerzo ligero, una cena diferente o una reunión en la que quieras servir algo especial sin recurrir a ingredientes complicados.

Además, puedes acompañarla con una ensalada fresca o cortarla en porciones pequeñas para ofrecerla como entrada.

Ingredientes para preparar la tarta salada

Para la base:

  • 250 gramos de harina de trigo.

  • 125 gramos de mantequilla fría.

  • 1 huevo.

  • 3 cucharadas de agua fría, aproximadamente.

  • ½ cucharadita de sal.

Para el relleno:

  • 4 cebollas cabezonas grandes.

  • 200 gramos de queso de cabra.

  • 3 huevos.

  • 150 mililitros de crema de leche.

  • 1 cucharada de aceite de oliva.

  • 1 cucharadita de azúcar, opcional.

  • 1 cucharadita de tomillo seco.

  • Sal y pimienta al gusto.

Cómo preparar la tarta paso a paso

1. Prepara la masa

Coloca la harina y la sal en un recipiente. Agrega la mantequilla fría cortada en cubos y mezcla con las yemas de los dedos hasta conseguir una textura parecida a migas gruesas.

Incorpora el huevo y añade el agua fría poco a poco, hasta que la masa pueda unirse sin quedar pegajosa.

Forma un disco, envuélvelo y refrigéralo durante 20 minutos. Este reposo ayuda a que la masa sea más fácil de estirar y conserve mejor su forma durante el horneado.

2. Carameliza las cebollas

Pela las cebollas y córtalas en rodajas finas.

Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia y agrega la cebolla con una pizca de sal. Cocina a fuego medio-bajo durante 20 a 25 minutos, removiendo con frecuencia.

Cuando la cebolla esté blanda y dorada, incorpora el tomillo y la pimienta. Si deseas intensificar el dulzor, añade una cucharadita de azúcar durante los últimos minutos.

Retira del fuego y deja enfriar ligeramente. La cebolla debe quedar suave y caramelizada, pero no quemada.

3. Hornea previamente la base

Precalienta el horno a 180 °C.

Estira la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y colócala en un molde para tarta de aproximadamente 24 centímetros.

Presiona suavemente para cubrir la base y los bordes. Recorta el exceso y pincha el fondo con un tenedor.

Cubre con papel para hornear y coloca encima pesos para horneado o legumbres secas reservadas para este uso. Hornea durante 15 minutos.

Retira el papel y los pesos con cuidado, y hornea cinco minutos adicionales para secar ligeramente la base.

4. Prepara la mezcla cremosa

En un recipiente, bate los huevos con la crema de leche. Añade una pizca de sal y pimienta.

Desmenuza el queso de cabra y reserva una pequeña cantidad para la superficie. Incorpora el resto a la mezcla de huevos.

Agrega las cebollas caramelizadas y remueve suavemente hasta distribuir todos los ingredientes.

5. Rellena y hornea la tarta

Vierte el relleno sobre la base precocida y distribúyelo de manera uniforme.

Espolvorea el queso reservado por encima y lleva la tarta al horno durante 25 a 30 minutos, hasta que el centro esté cuajado y la superficie ligeramente dorada.

Para comprobar la cocción, mueve suavemente el molde: el centro puede temblar ligeramente, pero no debe verse líquido.

6. Deja reposar antes de servir

Retira la tarta del horno y espera entre 10 y 15 minutos antes de cortarla.

Este reposo permite que el relleno se asiente y facilita obtener porciones limpias. Sirve tibia para disfrutar mejor la combinación de cebolla dulce y queso cremoso.

Trucos para conseguir un resultado perfecto

Carameliza sin apresurarte: cocinar la cebolla lentamente permite desarrollar su dulzor natural sin quemarla.

Mantén fría la mantequilla: ayuda a conseguir una base más delicada y crujiente.

Prehornea la masa: este paso reduce el riesgo de que la base quede húmeda por el relleno.

Controla la sal: el queso de cabra puede aportar bastante sabor, por lo que conviene probar la mezcla antes de añadir demasiada.

Variaciones para personalizar la receta

Puedes modificar esta tarta según tus preferencias:

  • Con champiñones: incorpora champiñones salteados y bien escurridos.

  • Con espinaca: añade hojas de espinaca cocidas y escurridas para aportar color.

  • Con nueces: distribuye algunas nueces picadas sobre la superficie antes de hornear.

  • Con queso mozzarella: reemplaza parte del queso de cabra por mozzarella para obtener un sabor más suave.

¿Con qué acompañar la tarta de cebolla y queso?

Una ensalada de rúgula, tomate y pepino combina muy bien con el sabor intenso del relleno. También puedes servirla con vegetales asados o una sopa ligera.

Si la preparas para una reunión, córtala en pequeñas porciones y acompáñala con una bebida fría o una infusión.

Cómo conservar las sobras

Guarda la tarta en un recipiente hermético dentro del refrigerador durante tres o cuatro días.

Para recalentarla, utiliza el horno a 160 °C durante unos 10 a 15 minutos, o hasta que el centro esté caliente. Esto ayudará a recuperar parte de la textura de la base.

También puedes congelar porciones individuales bien empacadas durante aproximadamente dos meses. Descongélalas en el refrigerador antes de recalentarlas.

Una receta diferente para sorprender en la mesa

La tarta de cebolla caramelizada y queso de cabra combina técnicas sencillas con ingredientes que ofrecen un resultado sofisticado. La base crujiente, el relleno cremoso y el dulzor de la cebolla crean un plato que funciona tanto para una comida cotidiana como para una ocasión especial.

Con paciencia durante la caramelización y una cocción controlada, podrás preparar una tarta sabrosa, atractiva y fácil de adaptar a tus gustos.

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