Sin digitalización, el país seguirá al borde de un apagón por El Niño
El Niño pone en riesgo el suministro eléctrico: más de 10 GW de energía solar y eólica sin poder llegar a los lugares donde se necesitan.

Cada vez que el fenómeno de El Niño seca los ríos y baja el nivel de los embalses, el fantasma de un apagón y de un alza disparada en la factura de la luz vuelve a asustar a los colombianos.
Ante esta amenaza recurrente, Schneider Electric advierte que la solución no es solo construir más represas o plantas de energía, sino evitar que la luz se desperdicie y modernizar las redes por donde se distribuye.
"Dependemos del agua y la energía limpia está atrapada"
En Colombia, más del 65 % de la electricidad se produce con fuentes hídricas. Cuando hay sequías, el país se ve obligado a prender las plantas térmicas (que funcionan con gas o carbón y cubren aproximadamente del 30 % de la demanda).
El Niño: 60 % de las obras retrasadas por trámites y licencia
Esta solución tiene dos problemas: este tipo de generación es menos limpia y es mucho más costosa de producir, lo que encarece la operación e impacta el bolsillo de los usuarios.
A este panorama se suma un cuello de botella en el transporte de la luz: cerca del 60 % de las obras para conectar nuevas líneas eléctricas están retrasadas por trámites y licencias.
Esto significa que más de 10 gigavatios (GW) de energía solar y eólica están en regiones como La Guajira, sin poder llegar a los lugares que la necesitan durante la sequía.
La solución: tecnología para no malgastar la energía
Frente a esta situación, la empresa señala que la salida más rápida y económica es usar tecnología para gestionar mejor el consumo.
La instalación de medidores inteligentes, la automatización en fábricas y el uso de software de eficiencia permiten ajustar el uso de energía en tiempo real.
Según la compañía, si las grandes industrias y comercios apagan equipos innecesarios o reducen su consumo mediante tecnología en las horas de mayor demanda, el país podría ahorrarse hasta un 30 % de la energía que hoy se malgasta.
Ese ahorro automático le daría un respiro al sistema para reducir la posibilidad de racionamientos sin tener que esperar años a que se construyan nuevas plantas.
"Colombia no puede seguir tratando cada sequía como si fuera una sorpresa inesperada ni dejar la estabilidad del país en las precipitaciones"
Daniel Garrido, Gerente General de la Región Andina Norte, "El Niño nos muestra lo frágil que es nuestro sistema, pero también es la oportunidad para modernizarlo".
Un trabajo en equipo entre el Gobierno y las empresas
Para la compañía, superar estas emergencias requiere que el Gobierno aceleren los permisos para las redes de transporte de energía y que el sector privado invierta en tecnologías de ahorro.
Solo así Colombia podrá contar con un servicio de luz continuo, limpio y a precios razonables, sin importar qué tan dura sea la sequía.

Fuente: recopilacion noticiosa




