Sequía pone en alerta al campo colombiano: miles de campesinos podrían enfrentar dificulta
La UPRA advierte que el 47,2 % del territorio colombiano presenta riesgo medio o alto de sequía, una situación que podría afectar la agricultura, la ganadería C

Colombia. Una nueva alerta sobre las condiciones climáticas en el país genera preocupación entre las comunidades campesinas y los productores agropecuarios. De acuerdo con información de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), una parte considerable del territorio nacional enfrenta riesgo de sequía, fenómeno que podría tener consecuencias sobre los cultivos, la disponibilidad de agua y la producción ganadera.
El panorama representa un desafío para miles de familias que dependen de la agricultura y la ganadería como principales fuentes de ingresos. La falta de lluvias, cuando se prolonga, puede reducir la humedad de los suelos, afectar el crecimiento de las plantas y disminuir la disponibilidad de pastos para alimentar a los animales.
Según las estimaciones divulgadas por la UPRA, aproximadamente 53,8 millones de hectáreas presentan riesgo medio o alto de sequía durante el periodo comprendido entre septiembre de 2026 y febrero de 2027.
Departamentos bajo vigilancia por el riesgo climático
Entre los territorios que requieren especial atención se encuentran Casanare, Vichada, Cesar, Meta, Arauca, Magdalena, Córdoba, Bolívar y La Guajira.
Estas regiones cuentan con importantes actividades agrícolas y ganaderas, por lo que las condiciones climáticas pueden influir directamente en el comportamiento de sus economías rurales.
Los productores de arroz, maíz, café, plátano, caña de azúcar y palma de aceite también podrían enfrentar dificultades dependiendo de las condiciones de cada zona y de la disponibilidad de sistemas de riego.
La preocupación no se limita a las cosechas. Los pequeños ganaderos pueden experimentar dificultades para conseguir agua y alimento para sus animales, lo que podría incrementar sus costos de producción.
Campesinos necesitan apoyo y prevención
Frente a este panorama, resulta fundamental fortalecer las medidas de prevención y acompañamiento a los productores rurales.
Entre las acciones recomendadas se encuentran mejorar los sistemas de almacenamiento de agua, proteger las fuentes hídricas, implementar mecanismos de riego eficientes y garantizar reservas de alimento para el ganado.
Asimismo, el acceso a créditos, seguros agropecuarios y asistencia técnica puede ayudar a que los pequeños productores tengan mejores herramientas para enfrentar los periodos de condiciones climáticas adversas.
La situación también plantea la necesidad de que las autoridades nacionales, departamentales y municipales trabajen conjuntamente para proteger la producción de alimentos y evitar que las consecuencias de la sequía golpeen con mayor fuerza a las familias rurales.
La seguridad alimentaria también está en juego
El campo colombiano cumple un papel fundamental en el abastecimiento de alimentos para millones de hogares. Por esta razón, cualquier situación que comprometa la producción agrícola debe ser atendida oportunamente.
Los próximos meses serán importantes para evaluar la evolución de las condiciones climáticas y determinar qué medidas adicionales necesitan los territorios con mayor exposición al riesgo.
La prioridad será proteger a los campesinos, mantener la producción agropecuaria y garantizar que los alimentos continúen llegando a los mercados del país.
Fuente: Caracol radio




