Sembrando libros en hombres y mujeres para fortalecer la lectura
Incentivan a la comunidad de la ciudad de Pasto a visitar las bibliotecas públicas ubicadas en los barrios surorientales y Aranda III.

En la ciudad de Pasto, dos entidades fortalecen la escritura y la lectura en miles de niños, jóvenes y adultos, incluido docentes y directivos a través de los libros ubicados en las bibliotecas de los surorientales y el barrio Aranda III de la Comuna Diez.
Una de las
fundadoras del proyecto, como Addy Martínez de Llanos, lleva 41 años sembrando
libros donde no llega nada, es quien convirtió una biblioteca pequeña en un
territorio que camina, navega y lee.
Señala que 41
años, no es una cifra, es una vida entera dedicada a una convicción: que el
libro no puede esperar a que el lector llegue, es el libro el que debe salir a
buscar al lector.
Programas
Afirman que Addy,
empezó en un espacio reducido, casi con las manos vacías y con el corazón
lleno. Lo que había era poco: unos cuantos libros, unas mesas prestadas. Lo que
sobraba era visión. Con el paso de los años, esa pequeña sala se fue
convirtiendo en lo que es hoy: una de las bibliotecas más relevantes, humanas e
innovadoras de Colombia, con infraestructura, programas y proyectos de impacto
territorial, nacional e internacional.
Bajo su
liderazgo, la biblioteca Cajamag, se volvió extramural, anfibia, viajera. Llevó
la oralidad, las lectoras, los libros en maletas viajeras. Sacó a la calle el
Bibliobús y la Bibliomoto. Y cuando no había carretera, lo hizo en lomo de
burro, con la emblemática Red de Biblioburros, y en canoa, con el Bibliocanoa,
con libros convertidos en lecturas anfibias.
Hoy, esa historia
entra en una nueva etapa que ilusiona al país bibliotecario. La Biblioteca de
Cajamag, en una alianza estratégica con la Biblioteca de Comfamiliar de Nariño,
unen experiencia, territorio y corazón para sumergirse en un propósito común:
que todo el territorio nariñense tenga proyectos de lectura adaptables a sus
necesidades, a sus intereses, a su lengua, a su montaña y a su mar.
“Este es un buen
camino para iniciar una nueva etapa de protección del patrimonio lector,
protección de la cultura rural, protección de ese niño que por primera vez ve
llegar un libro en burro y descubre que el mundo también le pertenece”, dijo la
escritora.
Addy Martinez de
Llanos, no ha administrado libros sino la esperanza. Y después de 41 años, su
mayor logro no está en los estantes que construyó, sino en los caminos que
abrió para que los libros aprendieran a caminar en niños, jóvenes y adultos.
Hoy, Cajamag y Comfamiliar
de Nariño unen la experiencia de 41 años que hizo caminar a los libros en burro
y en canoa, con la fuerza de 60 años que ha tejido el progreso de Nariño a
través de su Caja de Compensación.
“En la actualidad
nos unimos para transformar vidas, para ayudar a tejer sueños donde antes hubo
silencio, no solo en la ciudad de Pasto son en los 64 municipios del territorio
nariñense, donde se diversifica los conocimientos, compartir las experiencias y
llevar la palabra a donde más se necesita. Porque creemos que un libro que
viaja, protege; una lectura que llega, libera y una alianza que sueña junta,
permanece”, señaló Martínez de Llanos.
Cajamag y Comfamiliar
de Nariño, son dos territorios, una misma misión, que nadie se quede sin leer,
sin soñar, sin futuro. Hoy nos articulamos para fortalecer los servicios bibliotecarios
en las sedes surorientales y Aranda III en la ciudad de Pasto.




