Profesores de Cornell votan falta de confianza contra la dirección universitaria
La moción fue aprobada por 75 votos contra 50 tras las críticas por la respuesta institucional a una denuncia de agresión sexual.

El Senado de Profesores de la Universidad Cornell aprobó una moción de falta de confianza contra la dirección de la institución, en medio de las críticas por su gestión de denuncias de violencia sexual relacionadas con una fraternidad universitaria. La votación se realizó el viernes 6 de noviembre de 2026 y terminó con 75 votos a favor y 50 en contra, cinco abstenciones y otros cinco miembros que no participaron.
La decisión representa un importante cuestionamiento interno al liderazgo del presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, aunque no tiene carácter vinculante ni exige su renuncia. La iniciativa busca aumentar la presión sobre las autoridades universitarias para que revisen sus procedimientos de atención a las denuncias de agresión sexual y fortalezcan las medidas de protección para los estudiantes.
El caso que desencadenó la crisis institucional
La controversia se intensificó después de que una antigua estudiante presentara, en septiembre de 2026, una demanda civil contra la universidad y siete antiguos integrantes de la fraternidad Chi Phi. En el documento judicial, identificado bajo el seudónimo Jane Doe, la denunciante sostiene que fue drogada con ketamina y agredida sexualmente durante una fiesta celebrada en octubre de 2024 en una residencia de la organización.
Los siete hombres señalados han negado las acusaciones. La investigación inicial de las autoridades locales no derivó en cargos penales, al considerar que no existían elementos para establecer la comisión de un delito. Sin embargo, el caso fue reabierto y transferido a la fiscalía general del estado de Nueva York, bajo la dirección de la fiscal Letitia James.
Por su parte, Cornell adelantó una investigación interna bajo los procedimientos del Título IX, la normativa estadounidense que aborda la discriminación y la violencia sexual en instituciones educativas. La universidad también adoptó medidas disciplinarias contra varios estudiantes y mantuvo cerrada la sede de Chi Phi, cuya actividad había sido suspendida desde 2024.
Crecen las críticas contra el presidente de Cornell
Durante las semanas anteriores a la votación, distintos profesores cuestionaron la respuesta de la administración universitaria y reclamaron cambios en los mecanismos disciplinarios, una mayor transparencia y una intervención más contundente frente a los problemas de violencia sexual en el campus.
Paul Ortiz, profesor de Historia Laboral y uno de los promotores de la moción, señaló que estudiantes, trabajadores, antiguos alumnos y docentes habían compartido preocupaciones sobre situaciones de acoso, intimidación y violencia sexual. Sus declaraciones reflejan que el descontento de parte de la comunidad universitaria va más allá de un único caso.
Kotlikoff defendió su gestión ante el Senado de Profesores y pidió tiempo para implementar reformas. El presidente sostuvo que la universidad debe abordar el problema mediante decisiones fundamentadas en investigaciones y evidencias. También planteó revisar las condiciones bajo las cuales pueden funcionar las fraternidades.
La presidenta de la Junta de Síndicos, Anne Smalling, reconoció que la votación refleja el malestar existente en el campus, pero manifestó su respaldo a Kotlikoff y a su equipo directivo.
Las consecuencias de la votación y las investigaciones pendientes
Aunque la moción no tiene capacidad para destituir a las autoridades universitarias, sus promotores esperan que el resultado impulse cambios institucionales y obligue a la dirección a responder a las preocupaciones de profesores y estudiantes.
Cornell también encargó una revisión independiente a Sally Yates, exfiscal general adjunta de Estados Unidos, para examinar la respuesta institucional al caso de 2024 y los procedimientos utilizados para atender denuncias similares.
Además, la universidad anunció restricciones a las actividades sociales de las fraternidades y nuevas medidas de prevención y acompañamiento a las personas afectadas por violencia sexual. Entre los cambios figura la participación de la Policía Estatal de Nueva York en las investigaciones de este tipo de denuncias.
El resultado de la votación deja en evidencia una fractura entre parte del profesorado y la administración de Cornell. La presión ahora se concentra en la capacidad de la institución para garantizar mayor transparencia, fortalecer sus mecanismos de protección y recuperar la confianza de su comunidad académica.
Fuente: Associated Press (AP) — Leah Willingham. · Ver fuente ↗




