PENSIONADOS ENTRE 2 INCERTIDUMBRES
Existe una enorme expectativa entre los pensionados colombianos y, de manera especial, entre quienes se encuentran próximos a cumplir los requisitos

En estos momentos existe una enorme expectativa entre los pensionados colombianos y, de manera especial, entre quienes se encuentran próximos a cumplir los requisitos para retirarse de la vida laboral. Dos asuntos concentran buena parte de la preocupación: la disponibilidad de recursos para garantizar oportunamente el pago de las mesadas de los últimos meses del año y el debate que se ha abierto alrededor de la edad para acceder a la pensión.
Para
quienes durante décadas trabajaron, cotizaron y cumplieron con sus
obligaciones, hablar de la posibilidad de que falten recursos para atender las
obligaciones pensionales no es un asunto menor. Se trata del ingreso con el que
millones de adultos mayores pagan alimentos, medicamentos, servicios públicos,
arriendo y otras necesidades básicas.
En los
últimos días ha circulado la preocupación por un supuesto faltante de cinco
billones de pesos para atender compromisos pensionales de noviembre y
diciembre. El Gobierno debe explicar con absoluta claridad cuál es la situación
real de caja, cuáles son las fuentes de financiación disponibles y qué medidas
se adoptarán para garantizar que las mesadas lleguen a los beneficiarios en las
fechas establecidas.
La
preocupación tiene además un elemento estacional. El propio Ministerio de
Hacienda ha registrado que en noviembre el gasto fiscal en pensiones aumenta de
manera importante debido, entre otros factores, al pago de la mesada adicional
de fin de año para quienes tienen derecho a ella. Por eso resulta indispensable
que las autoridades despejen cualquier duda y ofrezcan tranquilidad a los
pensionados.
Pero
existe otra preocupación, quizá todavía más profunda para quienes están
próximos a pensionarse: el futuro de la edad de retiro.
En Colombia
las edades generales de pensión continúan siendo de 57 años para las mujeres y
62 para los hombres. La reforma pensional de 2024 no modificó esas edades y
contempla una revisión de sostenibilidad del sistema hacia 2040. Por ello,
cualquier discusión sobre un eventual aumento debe distinguirse de una
modificación que ya esté vigente.
Sin
embargo, basta con que aparezcan propuestas, advertencias o análisis sobre la
necesidad futura de modificar las condiciones de jubilación para que se
enciendan las alarmas entre quienes llevan buena parte de su vida haciendo
cuentas con la expectativa de retirarse en determinada fecha.
Y aquí
aparece una pregunta fundamental: ¿qué seguridad jurídica tienen los
trabajadores que hoy están a pocos años de pensionarse?
Las reglas
pensionales no pueden convertirse en un blanco móvil. Quien ha trabajado
durante 20, 30 o 40 años necesita saber con anticipación cuáles serán las
condiciones para acceder a su derecho. Cualquier modificación debe ser
ampliamente discutida, explicada y acompañada de reglas de transición que
eviten afectar de manera abrupta a quienes ya están cerca de cumplir los
requisitos.
La
discusión sobre la sostenibilidad financiera del sistema es legítima y
necesaria. Colombia, como muchos países, enfrenta cambios demográficos y un
creciente número de personas mayores. El propio Ministerio de Hacienda ha
señalado el aumento del número de pensionados y del gasto asociado a las
mesadas.
La
pensión no puede ser vista simplemente como una cifra dentro del presupuesto
nacional. Detrás de cada mesada hay una historia laboral, una familia, años de
esfuerzo y la esperanza de llegar a la vejez con un mínimo de tranquilidad.
El
Gobierno y el Congreso tienen, por tanto, una responsabilidad enorme:
garantizar la sostenibilidad financiera del sistema, pero también proteger la
confianza de millones de colombianos que han construido su futuro sobre la base
de unas reglas pensionales.
Porque
después de una vida de trabajo, lo menos que puede esperar un colombiano es
llegar a la vejez sin tener que preguntarse si habrá dinero para su próxima
mesada o si las reglas cambiarán justamente cuando está a punto de alcanzar la
meta.




