Mujeres conquistan espacios de poder empresarial, pero persiste la desigualdad
La presencia femenina en las empresas crece, pero las mujeres ocupan solo el 30,5 % de los cargos directivos y retroceden las iniciativas de igualdad.

La participación de las mujeres en los niveles más altos de dirección empresarial continúa aumentando a escala mundial. Sin embargo, los avances todavía no son suficientes para alcanzar una representación equilibrada frente a los hombres, según un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El estudio Las mujeres en la gestión empresarial: Ampliar los buenos resultados evidencia una transformación importante durante los últimos doce años. En 2013, las mujeres presidían el 13,1 % de los consejos de administración, mientras que para 2025 esta participación llegó al 30,9 %.
Una evolución similar se registra en las empresas lideradas por mujeres. La proporción de compañías que cuentan con una mujer al frente de su dirección pasó del 23,4 % al 28,2 % durante el mismo periodo.
A pesar de estas cifras positivas, la desigualdad continúa presente en las estructuras organizacionales. Actualmente, las mujeres ocupan apenas el 30,5 % de los puestos directivos en el mundo, una proporción que refleja las dificultades que todavía enfrentan para acceder a posiciones de liderazgo, especialmente en los niveles intermedios y de supervisión.
Menos acciones concretas para alcanzar la igualdad
Uno de los aspectos más preocupantes del informe es la disminución de las iniciativas empresariales destinadas a promover la igualdad de género.
Aunque el 74,8 % de las compañías encuestadas aseguró contar con políticas de igualdad y diversidad durante 2025, solamente el 26,5 % estaba implementando acciones concretas. Esta cifra representa una caída frente al 37,4 % registrado en 2018.
La investigación, basada en respuestas de 11.957 empresas de 99 países, también destaca que promover la participación femenina puede generar beneficios económicos y mejorar el desempeño de las organizaciones.
El director general de la OIT, Gilbert Houngbo, señaló que la igualdad de género no solamente constituye un derecho fundamental, sino que también representa una oportunidad para fortalecer la sostenibilidad empresarial y estimular el crecimiento económico.
El desafío de cerrar la brecha
Los resultados demuestran que permitir el acceso de más mujeres a los cargos de mayor responsabilidad es apenas una parte del desafío. También resulta necesario garantizar condiciones laborales equitativas, oportunidades de ascenso, igualdad salarial y programas que faciliten el desarrollo profesional.
La OIT plantea que las empresas deben convertir sus compromisos en medidas verificables, fortalecer los procesos de selección y promoción y eliminar las barreras que limitan el crecimiento profesional femenino.
En conclusión, aunque las mujeres han conseguido una mayor presencia en los espacios de decisión empresarial, las cifras evidencian que todavía existe una brecha importante. El reto para las compañías será pasar de los discursos sobre igualdad a políticas efectivas que garanticen oportunidades reales para todos.




