Mucho más que libros: las bibliotecas que ayudan a construir comunidad
En la sede Aranda y los barrios surorientales de Pasto, las bibliotecas de Comfamiliar de Nariño promueven el encuentro, el aprendizaje y la participación .

Un cuento puede despertar la imaginación de un niño, una lectura puede abrir nuevas preguntas y un libro puede convertirse en el punto de partida para descubrir otros mundos. Así comienza la importancia de acercar la lectura a la vida cotidiana de las familias.
En la sede Aranda y los barrios surorientales de Pasto, las bibliotecas de Comfamiliar de Nariño representan espacios de encuentro con los libros y el conocimiento, donde la lectura puede convertirse en una oportunidad para aprender, compartir experiencias y fortalecer los vínculos familiares.
El acercamiento a los libros desde la infancia contribuye al desarrollo del lenguaje, estimula la creatividad y ayuda a los niños a comprender mejor lo que sucede a su alrededor. Actividades como leer cuentos en voz alta, conversar sobre los personajes de una historia o permitir que los pequeños elijan sus propios libros son formas sencillas de despertar su interés por la lectura.
La experiencia también puede extenderse al hogar. Dedicar unos minutos al día para leer con los hijos, visitar una biblioteca durante el tiempo libre o compartir una historia con otros integrantes de la familia permite convertir la lectura en un hábito que acompaña el aprendizaje más allá del aula.
Para los jóvenes y adultos, los libros son una oportunidad para ampliar conocimientos, explorar nuevos temas y mantener la curiosidad. Por eso, las bibliotecas tienen un valor que trasciende la consulta de textos: acercan el conocimiento a la comunidad y contribuyen a crear espacios de participación y encuentro.
En los sectores surorientales de Pasto, contar con estos espacios representa una oportunidad para reconocer la lectura como parte de la formación de las personas y de la vida cultural de los barrios.
La invitación es a conocer las bibliotecas de Comfamiliar de Nariño en la sede Aranda y los sectores surorientales de la ciudad, acercarse a los libros y compartir con los niños el gusto por descubrir nuevas historias.
Porque cada lectura puede dejar una enseñanza, despertar una pregunta y abrir una puerta a nuevas posibilidades de aprendizaje.
Fuente: Información Diario del Sur




