Moldavia declara persona 'non grata' a diplomático de la embajada de Rusia
Moscú advirtió sobre una respuesta firme ante la decisión de Chisinau, tomada tras el hallazgo de restos de un artefacto no identificado cerca del límite.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Moldavia ordenó la expulsión de un funcionario diplomático acreditado en la embajada de Rusia en Chisináu, al declararlo persona non grata, tras el hallazgo de restos de un dron con carga explosiva en territorio moldavo, cerca de la frontera oriental. La decisión fue adoptada después de que equipos de seguridad e inspección examinaran los fragmentos del dispositivo y evaluaran los posibles riesgos para la integridad territorial del país. El incidente generó preocupación entre las autoridades moldavas, que consideran prioritario esclarecer las circunstancias del hallazgo y determinar la procedencia del artefacto, así como establecer si existió una vulneración de su espacio aéreo.
La reacción de Moscú fue inmediata: portavoces de la Cancillería rusa rechazaron la medida, la calificaron de hostil y anunciaron que estudiarían posibles acciones de reciprocidad. Las autoridades rusas también cuestionaron que exista evidencia técnica concluyente que vincule al dispositivo con su país y acusaron al Gobierno moldavo de contribuir al deterioro de las relaciones bilaterales. Mientras ambas partes mantienen sus posiciones, el episodio ha incrementado la preocupación por la seguridad en Europa Oriental y por los riesgos asociados a incidentes con drones cerca de zonas fronterizas. Moldavia reiteró su compromiso con la defensa de la soberanía nacional, mientras los organismos de seguridad refuerzan la vigilancia y continúan las evaluaciones para esclarecer el caso. La evolución de la disputa diplomática podría añadir nuevas tensiones a una relación marcada por diferencias políticas y preocupaciones de seguridad regional.




