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Misteriosa desaparición de una modelo en Cali

María Alejandra Molina Solano, de 27 años, viajó desde Bogotá a Cali para cumplir compromisos laborales y desapareció días después.

Por Monica Marisol Montero CerónRedacción EXTRA
⏱ 4 min de lectura
Misteriosa desaparición de una modelo en Cali
Imagen de portada · Grupo Editorial Central
Su familia intenta reconstruir sus últimos movimientos, mientras persisten las dudas sobre el lugar donde se hospedaba y las personas que la contrataron.

La desaparición de María Alejandra Molina Solano, una modelo de protocolo de 27 años, mantiene en incertidumbre a sus familiares, quienes buscan establecer qué ocurrió durante su estadía en Cali, Valle del Cauca.

La joven viajó desde Bogotá el jueves 8 de octubre de 2026 para cumplir una supuesta oferta laboral relacionada con actividades de mercadeo y modelaje para marcas. Sin embargo, tres días después, sus familiares perdieron comunicación con ella y desde entonces desconocen su paradero.

El caso ha despertado preocupación por las circunstancias del viaje, la falta de información sobre su alojamiento y algunos movimientos bancarios que podrían ayudar a reconstruir sus últimos pasos.

El último mensaje que recibió su familia

Según el relato de sus familiares, María Alejandra llegó a Cali el 8 de octubre, alrededor de las 11:00 de la mañana. Para confirmar que había llegado a su destino, envió una fotografía de un aviso de bienvenida a la ciudad a su hermana, Natalia Molina.

Durante esa conversación, también le comentó que debía esperar hasta las 3:00 de la tarde para ingresar al lugar donde se hospedaría. Sin embargo, nunca les reveló el nombre del establecimiento ni los datos de las personas responsables de la contratación.

La comunicación continuó durante los días siguientes, hasta el domingo 11 de octubre, cuando la joven envió su último mensaje, aproximadamente a las 6:00 de la tarde.

Natalia intentó responderle y volver a contactarla, pero no obtuvo contestación. Al día siguiente, los mensajes de WhatsApp dejaron de llegar al teléfono de María Alejandra, lo que encendió las alarmas entre sus allegados.

Una transferencia de $172.000 podría ser clave

Entre las pistas que la familia intenta esclarecer se encuentra una transferencia bancaria de $172.000 realizada el domingo 11 de octubre, a las 6:41 de la tarde, según información difundida por medios de comunicación.

El movimiento estaría relacionado con el pago de un alojamiento a través de Airbnb, aunque este dato todavía no ha sido confirmado oficialmente por las autoridades.

La transacción podría ayudar a identificar el lugar donde permaneció la joven durante sus últimos días en Cali. No obstante, sus familiares también han señalado que las fotografías que ella compartió no les han permitido establecer con certeza si se encontraba en un hotel o en un apartaestudio.

A esto se suma que desconocen quiénes la contrataron para el compromiso laboral y con qué personas estuvo en contacto durante su estadía.

Las dudas sobre el destino de su viaje

Otro elemento que genera interrogantes es la diferencia entre la información que María Alejandra habría compartido con sus familiares antes de viajar.

Según los testimonios divulgados, a su madre le habría mencionado que se desplazaría a Medellín por motivos laborales, mientras que a su hermana le confirmó que se encontraba en Cali.

Aunque la fotografía enviada desde la capital vallecaucana permitió confirmar que estuvo allí, todavía no se conocen todos los detalles sobre el trabajo que iba a realizar ni las circunstancias que rodearon su desaparición.

Sus familiares temen que haya podido ser trasladada a otro lugar, incluso fuera de Colombia, pero hasta el momento no existe información pública que confirme esa posibilidad.

Las autoridades adelantan la búsqueda

Ante la falta de noticias, los familiares han solicitado ayuda para localizar a la joven y han recurrido a las redes sociales para difundir sus características físicas.

María Alejandra mide aproximadamente 1,70 metros, tiene piel trigueña, contextura media, ojos negros y cabello negro, liso y largo. Como señal particular, cuenta con un tatuaje de un lobo en el omóplato derecho y perforaciones en ambas orejas.

Las autoridades adelantan labores de búsqueda y revisión de información que permita establecer sus últimos movimientos y determinar qué ocurrió después de que perdió contacto con sus allegados.

La familia habilitó el número 312 390 5927 para recibir información que pueda contribuir a encontrarla.

Mientras avanzan las investigaciones, las preguntas sobre su alojamiento, el compromiso laboral y la transferencia bancaria continúan sin una respuesta definitiva. Sus familiares mantienen la esperanza de localizarla y piden a cualquier persona que tenga información verificable que se comunique con ellos o con las autoridades.

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