Ministra de Cultura defiende retiro de más de 30 piezas del Museo Nacional
Paola Holguín justificó el retiro de obras sobre diversidad, feminismo y memoria histórica, mientras crecen las críticas por los cambios en el museo.

La ministra de Cultura de Colombia, Paola Holguín, defendió este viernes 16 de octubre de 2026 el retiro de más de 30 piezas del Museo Nacional, en Bogotá, al considerar que la institución no debe utilizarse para promover el adoctrinamiento político ni presentar interpretaciones sesgadas de la historia del país. La decisión ha generado controversia porque afecta exposiciones relacionadas con los derechos de las mujeres, la diversidad sexual, el conflicto armado y la memoria histórica.
La funcionaria respondió a las críticas mediante una publicación en la red social X, en la que sostuvo que el Museo Nacional tiene la responsabilidad de conservar, restaurar, proteger y divulgar el patrimonio cultural colombiano. También aseguró que los espacios museográficos están siendo evaluados y rediseñados para cumplir con esa misión institucional.
¿Por qué retiraron las piezas del Museo Nacional?
La controversia comenzó después de que se conociera el retiro de fotografías, afiches y objetos históricos de tres salas del museo. Según informó el medio La Silla Vacía, la intervención incluyó materiales relacionados con los movimientos feministas y LGBTIQ+, las víctimas de la violencia política y el proceso de paz firmado en 2016 entre el Gobierno colombiano y las antiguas FARC.
Entre los elementos desmontados figuran una bandera del orgullo LGBTIQ+ perteneciente a la activista Elizabeth Castillo, un afiche de la campaña presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa, dirigente de la Unión Patriótica asesinado en 1990, y el denominado Balígrafo, una pluma elaborada a partir de una bala utilizada durante la firma del acuerdo de paz.
Holguín afirmó que la institución no puede convertirse en un espacio de apología al delito ni de revictimización. Asimismo, señaló que las exposiciones deben respetar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición.
La ministra también planteó la necesidad de proteger a los menores frente a contenidos que considera sensibles, aunque no detalló públicamente los criterios específicos aplicados a cada pieza retirada.
La decisión se enmarca en la política cultural del Gobierno
El retiro de las obras se produjo después de que el presidente Abelardo de la Espriella anunciara una iniciativa denominada «contrarrevolución cultural», orientada, según el mandatario, a impedir que los espacios culturales estatales sean utilizados para promover determinadas posiciones ideológicas.
Durante una visita al Ministerio de Cultura, el jueves 15 de octubre, el presidente cuestionó la presencia de referencias a antiguos integrantes de organizaciones guerrilleras en instituciones públicas y anunció instrucciones para retirar representaciones que considera apologías del terrorismo.
Entre las figuras mencionadas estuvo Carlos Pizarro Leongómez, antiguo comandante del M-19, quien participó en el proceso de paz de esa organización y fue asesinado en 1990, cuando era candidato presidencial.
Críticas por el impacto en la memoria histórica
La decisión ha provocado cuestionamientos de especialistas en patrimonio, antiguos funcionarios del museo y representantes de organizaciones sociales, quienes advierten sobre las consecuencias de modificar exposiciones construidas mediante procesos curatoriales desarrollados durante varios años.
Uno de los principales reparos se relaciona con la autonomía técnica del Museo Nacional. Los críticos consideran que las decisiones sobre la exhibición de objetos históricos deben responder a criterios museológicos y de conservación, en lugar de depender exclusivamente de las posiciones políticas de cada administración.
También han surgido preocupaciones por la ausencia de explicaciones detalladas sobre el procedimiento utilizado para seleccionar las piezas retiradas y sobre su eventual reemplazo.
El debate trasciende la reorganización de unas salas de exposición. La controversia plantea interrogantes sobre cómo deben representarse los conflictos, las transformaciones sociales y las distintas experiencias que forman parte de la historia colombiana.
Mientras el Ministerio de Cultura sostiene que busca garantizar una presentación equilibrada del patrimonio nacional, los sectores críticos reclaman transparencia en las decisiones curatoriales y garantías para preservar la diversidad de memorias representadas en el Museo Nacional.
Fuente: Agencia EFE. · Ver fuente ↗




