Madre de detective del DAS secuestrado hace 24 años por las Farc exige justicia a la JEP
La desaparición del investigador se produjo el 22 de febrero del año 2002, cuando a bordo de un vehículo se movilizaba por la vía Tumaco- Llorente.

“Han pasado 24 años y hasta el sol de hoy,
no sé pasó con mi hijo Jhon Richard Pazos Gomajoa. Lo único que tengo claro, es
que el llanto y la incertidumbre han sido testigos del sufrimiento que padezco
por cuenta de quienes se llevaron forzadamente y luego desaparecieron a mi
hijo”, expresó Yolanda Gomajoa, madre de Jhon Richard Pazos Gomajoa, detective
del entonces Departamento Administrativo de Seguridad Das.
La desaparición del investigador se
produjo el 22 de febrero del año 2002, cuando a bordo de un vehículo se
movilizaba por la carretera que comunica al perímetro urbano del municipio de
Tumaco con el corregimiento de Llorente.
“Algunas personas que se dieron cuenta de
lo sucedido, recordaron que la tarde de ese viernes, un grupo de hombres
armados que apareció sobre la carretera, una vez obligó a detener la marcha del
automotor, se llevó a Jhon Richard”, manifestó.
Agregó que según testigos, cuando los
alzados en armas tuvieron en su poder al joven de 25 años de edad, se lo
llevaron al monte, donde nadie supo que pasó con él.
“Lo cierto es que unos días después de
reportada su desaparición, circuló un panfleto en el que integrantes de 29
frente de las Farc se atribuían el secuestro y posterior asesinato de John
Richard”, manifestó la progenitora quien hace parte de la Asociación de Madres
Víctimas de la Violencia de Nariño, Amvidenar.
Movida por la pena, viajó desde la ciudad
de Pasto hasta el corregimiento de Llorente, en donde luego de tanto preguntar,
nadie le dio razón del paradero de su hijo. Entre tantos ires y venires, se
encontró con el párroco de dicho corregimiento a quien le había puesto en
conocimiento la situación de su hijo.
“Fue entonces cuando aquel sacerdote quien se había comprometido a
ayudarme a llegar hasta el sitio donde supuestamente reposaban los restos
mortales, le dejé un par de fotografías de mi hijo. Esa mañana, el párroco me
dijo que volviera en 8 días para fuéramos hasta el referido lugar”, indicó.
Yolanda en medio de su angustia, asegura
que se llenó de alegría porque estaba convencida de que por fin iba a encontrar
los restos de su hijo para darle cristiana sepultura.
“Esa felicidad se esfumó en cuestión de
segundos, porque cuando volví a visitar al párroco de Llorente, en el despacho
parroquial me informaron que el padre ya no hacia parte de ese territorio”,
recordó la madre de Jhon Richard, quien, en ese tiempo, indica que tenía
depositada toda su fe en aquel religioso.
Infructuosa búsqueda
“Yo iba a todos los lugares de Tumaco
donde la gente me decía que supuestamente estaban los restos de Jhon Richard.
Hice hasta lo imposible por llegar a zonas boscosas y de alta peligrosidad,
nunca tuve información de él, todo fue en vano”, dijo.
Cuando tuvo la oportunidad de regresar a
Llorente, algunos lugareños le habían dicho que el presunto cuerpo del detective
se encontraba en un cementerio. Pues le habían afirmado que antes de ser
asesinado, sus captores lo habían llevado hasta el río Mira y que 5 días
después, lo habían sacado hasta la carretera principal donde le habían quitado
la vida.
“Muchos decían que algunos pobladores que
observaron el cuerpo que reposaba a un costado de la vía, se lo llevaron y lo
sepultaron en un cementerio. Para verificar si aquella víctima era Jhon
Rrichard, un grupo de investigadores del CTI se desplazó hasta ese camposanto y
cuando hizo los debidos procesos, confirmó que los restos de aquel joven no
eran de quien yo esperaba”, manifestó doña Yolanda.
En sus recorridos como madre buscadora,
trajo a su mente aquellos momentos en los que se encontró con un excombatiente
quien le había dicho que a su hijo lo habían llevado hasta una desolada zona
del kilómetro 60 y que su cuerpo, supuestamente yacía en un camposanto del
sitio conocido como La Playa.
En ese lugar, tampoco encontró los restos mortales de Jhon y aunque por su
estado de salud, doña Yolanda dejó de frecuentar esos y otros lugares, ruega a
Dios por su hijo y todas las víctimas de la violencia en Colombia.
“Frente a todos esos infructuosos hechos; no
pierdo la esperanza de encontrar a mi hijo”, expresó Yolanda Gomajoa, madre del
detective del entonces DAS; Jhon Richard Pazos Gomajoa.




