Lula y Flávio Bolsonaro protagonizaron un tenso último debate antes de la segunda vuelta.
El costo de vida, la seguridad, los impuestos y las acusaciones de corrupción marcaron el último cara a cara televisado entre el presidente Luiz Inácio.

Brasil vivió una de las jornadas más importantes de su campaña presidencial con el último debate televisado entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, quienes se enfrentaron en una transmisión de TV Globo que se prolongó durante más de dos horas. El encuentro representó una oportunidad decisiva para presentar propuestas, responder a los cuestionamientos del rival y convencer a los electores que todavía no habían definido su voto. La contienda llegaba a esta instancia con una competencia estrecha, después de que Flávio Bolsonaro obtuviera más votos que Lula en la primera vuelta del 4 de octubre.
El debate estuvo marcado por diferencias sobre la economía, el costo de los alimentos, las políticas sociales y las estrategias para enfrentar la inseguridad. Aunque ambos candidatos intentaron defender sus propuestas, el intercambio también incluyó ataques personales y acusaciones relacionadas con presuntos casos de corrupción. La discusión evidenció las profundas diferencias entre los proyectos políticos que representan y la importancia de los problemas cotidianos de los brasileños en la recta final de la campaña.
El costo de vida se convirtió en uno de los principales enfrentamientos
Uno de los temas centrales fue la situación económica de los hogares brasileños. Lula defendió las medidas adoptadas durante su Gobierno para aumentar el salario mínimo por encima de la inflación y destacó los programas sociales dirigidos a combatir el hambre y mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables. El presidente sostuvo que sus políticas habían contribuido a mejorar la situación de millones de ciudadanos y cuestionó la experiencia de su rival frente a las dificultades que enfrenta la población.
Flávio Bolsonaro, por su parte, criticó el aumento de los precios de los alimentos y cuestionó las decisiones fiscales del Gobierno. El senador advirtió que determinadas medidas tributarias podían aumentar la presión económica sobre los consumidores y responsabilizó a la administración de Lula por problemas relacionados con el poder adquisitivo y el endeudamiento de las familias.
Los dos aspirantes buscaron presentar sus respectivas propuestas como una respuesta a las preocupaciones de los ciudadanos, especialmente de quienes deben distribuir sus ingresos entre alimentación, vivienda, transporte y otros gastos esenciales. La economía se convirtió así en uno de los asuntos que concentraron buena parte de la confrontación televisiva.
Polémica por el comentario sobre los nueve dedos de Lula
Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando Flávio Bolsonaro hizo una referencia al accidente laboral que sufrió Lula cuando trabajaba como metalúrgico y que le provocó la pérdida del meñique de la mano izquierda. El senador utilizó esa circunstancia para cuestionar las políticas económicas del presidente, lo que generó una reacción inmediata del mandatario.
Lula rechazó el comentario y exigió respeto, señalando que no aceptaría ese tipo de expresiones provenientes de su adversario. El cruce elevó la tensión del debate y llevó a Bolsonaro a ofrecer disculpas por la referencia. Sin embargo, el senador aprovechó el intercambio para insistir en sus críticas a la gestión económica del Gobierno y a los problemas de seguridad que afectan a los brasileños.
El episodio se convirtió en uno de los momentos más comentados de la transmisión, pues trasladó la discusión desde las propuestas de Gobierno hacia la vida personal de los candidatos y sus diferencias políticas.
Corrupción y acusaciones personales marcaron el cierre
En la parte final del encuentro, los candidatos intercambiaron señalamientos relacionados con presuntas irregularidades financieras y posibles vínculos con personas investigadas. Lula cuestionó las relaciones atribuidas a su rival con el banquero Daniel Vorcaro, mientras que Flávio Bolsonaro lanzó preguntas sobre las acusaciones relacionadas con el hijo del presidente y un supuesto fraude en el sistema de pensiones.
Los señalamientos aumentaron la confrontación en los últimos minutos, cuando ambos intentaron poner en duda la transparencia del adversario. No obstante, estas afirmaciones corresponden a acusaciones planteadas durante el debate y no deben interpretarse, por sí solas, como pruebas de responsabilidad penal.
La discusión también incluyó diferencias sobre la seguridad pública y la actuación policial. Lula cuestionó la postura de Bolsonaro frente a un policía relacionado con la muerte de una niña de cinco años durante un procedimiento armado. El senador defendió su posición y sostuvo que el caso debía esclarecerse, en medio de las críticas formuladas por su rival.
Brasil se prepara para una segunda vuelta decisiva
El debate se celebró antes de la segunda vuelta presidencial programada para el domingo 25 de octubre de 2026. Después de que Flávio Bolsonaro obtuviera el 47,03 % de los votos válidos en la primera ronda, frente al 45,16 % alcanzado por Lula, la campaña entró en sus últimas horas con una competencia ajustada y con los dos candidatos concentrados en movilizar a sus respectivos electores.
La elección tiene relevancia no solo para Brasil, sino también para América Latina, debido al peso económico y diplomático del país en la región. El resultado definirá el rumbo de las políticas económicas, sociales, ambientales y de seguridad del próximo Gobierno, además de influir en las relaciones internacionales de la mayor economía sudamericana.
Con el último debate concluido, ambos candidatos centraron sus esfuerzos en las actividades finales de campaña antes de la votación. El encuentro dejó una combinación de propuestas, cuestionamientos y momentos polémicos, sin que el desarrollo de la transmisión permitiera establecer por sí solo un ganador indiscutible.
La decisión final quedó en manos de los votantes brasileños, quienes deberán evaluar las propuestas, los antecedentes y las posiciones de los dos aspirantes antes de acudir a las urnas.




