“Lo hice para no morirme” Manuel Teodoro reveló cómo el alcoholismo puso en riesgo su vida
El periodista y director de ‘Séptimo Día’ recordó uno de los episodios más dolorosos de su recuperación: la conversación con su hija cuando estaba internado

Su testimonio dejó al descubierto las consecuencias de una adicción que logró enfrentar después de varios intentos.
Manuel Teodoro, uno de los periodistas más reconocidos de la televisión colombiana, volvió a hablar públicamente sobre la dura batalla que enfrentó contra el alcoholismo y las circunstancias que lo llevaron a buscar ayuda profesional.
Durante una conversación en el espacio de entrevistas De carne y hueso, el director de Séptimo Día recordó cómo su adicción afectó su vida personal y familiar, hasta el punto de poner en riesgo su propia existencia. Uno de los momentos que más lo marcó ocurrió cuando permanecía internado en un centro de rehabilitación y recibió la visita de su entonces esposa y sus hijos.
En medio de ese encuentro, su hija Camila, todavía pequeña, le preguntó por qué se encontraba en aquel lugar. Teodoro explicó que intentó responderle de una manera sencilla, para que pudiera comprender que necesitaba tratamiento médico.
El periodista le contó que tenía un problema que le impedía controlar el consumo de bebidas alcohólicas. Según explicó, una vez comenzaba a beber, le resultaba muy difícil detenerse, una situación que terminó afectando diferentes aspectos de su vida.
La pregunta de su hija que nunca olvidó
El momento más conmovedor llegó cuando Camila le hizo una pregunta que reflejaba el temor de perder a su padre.
“Papi, solamente quiero saber algo, ¿no te vas a morir, verdad?”, recordó Teodoro sobre las palabras de la niña.
La pregunta lo llevó a explicarle la gravedad de lo que estaba viviendo y la razón por la que había decidido ingresar a rehabilitación.
“Estoy haciendo esto para no morirme, porque si sigo tomando como yo estaba tomando, es posible que me hubiera muerto”, le respondió, según relató durante la entrevista.
El periodista reconoció que aquella conversación quedó grabada en su memoria y se convirtió en uno de los episodios más significativos de su proceso de recuperación.
Una lucha marcada por las recaídas
El camino hacia la sobriedad no fue sencillo. Teodoro ha contado en anteriores entrevistas que intentó dejar el alcohol en repetidas ocasiones, pero sufrió numerosas recaídas antes de conseguir un cambio definitivo en sus hábitos.
En diciembre de 2006, después de atravesar uno de los momentos más difíciles de su vida, decidió internarse en un centro especializado, donde permaneció durante 65 días y recibió acompañamiento para comenzar su recuperación.
Con el paso del tiempo, el periodista también ha reflexionado sobre las heridas emocionales de su infancia y la manera en que llegó a utilizar el alcohol como una forma de escapar de situaciones que le causaban angustia.
Su testimonio ha permitido conocer una faceta personal muy distinta de la que muestra frente a las cámaras, donde durante años se ha dedicado a investigar casos de interés público.
Casi dos décadas sin consumir alcohol
Uno de los aspectos que más destacó Teodoro fue el tiempo que lleva alejado de la bebida y la importancia que esa decisión tuvo para su relación con sus hijos.
El comunicador expresó que una de sus mayores satisfacciones es que sus hijos no tengan recuerdos de él bajo los efectos del alcohol, algo que considera uno de los regalos más importantes de su proceso de recuperación.
Su historia también pone sobre la mesa la importancia de reconocer una adicción y buscar ayuda especializada, incluso cuando el problema parece difícil de superar.
A través de su experiencia, Manuel Teodoro dejó un mensaje sobre las consecuencias del alcoholismo, el impacto que puede tener en una familia y la posibilidad de reconstruir la vida después de atravesar una etapa especialmente difícil.




