"Le ha sido restituida su pierna derecha": la historia de uno de los milagros más famosos
Miguel Pellicer, que perdió la pierna tras un accidente de carro, recuperó este miembro gracias a la intervención de la Virgen del Pilar.

El municipio de Calanda es conocido por sus melocotones, por ser el lugar de nacimiento del cineasta Luis Buñuel y por los tambores que salen a la calle por Semana Santa en la famosa Rompida de la Hora. Pero este pueblo de la provincia de Teruel fue también el escenario de un milagro, el de Miguel Pellicer, un campesino que recuperó la pierna que le había sido amputada.
El conocido como Milagro de Calanda tuvo lugar en el siglo XVII y generó una gran devoción. Solo hace falta pasear por el municipio y entrar en el Templo del Pilar para ver las huellas que dejó la historia de Miguel Pellicer, a pesar de que hoy algunos investigadores pongan el milagro en duda.
¿Quién era Miguel Pellicer?
Nacido en Calanda en 1617, Miguel Juan Pellicer fue el segundo hijo de ocho hermanos de una familia humilde de campesinos. Sobre 1636, dejó el pueblo y se trasladó a casa de un tío suyo a Castellón, para entrar a trabajar en el campo.
Cuando tenía 19 años, cayó del carro de trigo que el mismo conducía y la rueda le aplastó accidentalmente la espinilla de la pierna derecha. Fue tratado en Valencia, donde pasó cinco días fue trasladado por su propia voluntad al Hospital de Nuestra Señora de Gracia en Zaragoza. Según el relato oficial, en el hospital fue tratado por el cirujano Juan Estanga, que le amputó la pierna, y que fue enterrada por el practicante Juan Lorenzo García.
Mendigo en Zaragoza
Tras pasar un tiempo en el hospital, y con su cojera, Pellicer no pudo volver al campo. Para buscarse la vida, se dedicó a mendigar en la puerta del templo de Nuestra Señora del Pilar, de la que era muy devoto. En Calanda existía una ermita dedicada a la Virgen y se cuenta que Miguel se había encomendado a ella antes y después de la operación. De hecho, sería su devoción la que sería determinante en el reconocimiento del milagro.
El milagro
Tras dos años mendigando en Zaragoza, Pellicer decidió regresar a su Calanda natal. Sería en este municipio donde se produjo el milagro. Era la noche del 29 de marzo de 1640, cuando él tenía 23 años. Su habitación estaba ocupada por un soldado alojado en la casa familiar, por lo que Miguel durmió con sus padres. Fueron ellos los que lo encontraron dormido en la cama con las dos piernas.
Se cuenta que Miguel recuperó su pierna amputada de forma milagrosa y por la supuesta intercesión divina de la Virgen del Pilar, a la que dijo haber visto en sus sueños esa misma noche.
La confirmación del milagro
Tras la misteriosa recuperación de su pierna amputada, Miguel Pellicer regresó a Zaragoza para dar gracias a la virgen del Pilar. Ante tal noticia, el Ayuntamiento de aquella ciudad le pidió a la Iglesia que investigara el suceso y lo verificara. El 27 de abril de 1641, el arzobispo Pedro de Apaolaza, asesorado por nueve teólogos y canonistas, declaró oficialmente que la recuperación del cojo de Calanda se trataba realmente de un milagro. "Decidimos, pronunciamos y declaramos que a Miguel Pellicer, natural de Calanda, de quien en este proceso se trata, le ha sido restituida milagrosamente su pierna derecha, que antes le habían cortado".




