La delincuencia acecha en el barrio San Andrés de la capital nariñense
Integrantes de la Junta de Acción Comunal y propietarios de establecimientos comerciales exigen patrullajes y la ubicación de cámaras de vigilancia.

Desesperados se encuentran
los más de 300 comerciantes del barrio San Andrés, por los permanentes hechos
de inseguridad que se registran en este sector de la ciudad de Pasto.
Así lo indicó a DIARIO DEL
SUR la lideresa social y comerciante de víveres y abarrotes Maribel Rosero, al
indicar que, pese a las medidas de seguridad implementadas por las autoridades,
persisten los atracos callejeros y a locales comerciales.
Además indicó que los “raponazos”
son el pan de cada día y que las mujeres son las más perjudicadas por los
antisociales, pues asegura que los delincuentes una vez cometen sus fechorías,
huyen a bordo de motocicletas.
“Los atracos se registran a
cualquier hora del día y de la noche y los universitarios son los más
afectados. Cuando los ladrones interceptan a las víctimas, las intimidan con
armas para despojarlas de celulares, joyas y prendas de vestir”, expresó.
“Generalmente los
antisociales operan en pareja, especialmente en sectores aledaños al Instituto
Departamental de Salud, al Centro Comercial Bomboná o sobre la carrera 27 entre
calles 15 y 16”, dijo la dirigente gremial.
Recordó que hace unos días,
una pareja de delincuentes comenzó a circular sobre la calle 16 con carrera 29
y que una vez el parrillero abordó
rápidamente a un peatón le arrebató con violencia un maletín.
Aunque asegura que en este
sector hay varias zonas frecuentadas por habitantes de calle, consumidores de
droga y atracadores, subraya que los alrededores del parque Infantil también
son visitados por expendedores de sustancias psicoactivas.
“Estas modalidades
delictivas generan miedo constante en la ciudadanía y en algunos casos han llevado
a que los transeúntes afectados por los hurtos hagan justicia por mano propia. Si
bien es cierto estos hechos se han puesto en conocimiento de las autoridades,
manifiesta que la ciudadanía y las autoridades se enfocan en la vigilancia y en
la denuncia oportuna para contrarrestar esos delitos”, dijo.
Como si esos hechos no
fueran suficientes, afirmó que un grupo de habitantes de calle que suele
permanecer bajo los efectos de las sustancias psicoactivas, hace de las suyas en
los alrededores de un antiguo depósito de harina que limita entre la carrea 29
con calle 17.
Integración
social
“Ahora que en el parque
Rumipamba se logró recuperar el espacio público, necesitamos que los
comerciantes y las familias residentes del barrio San Andrés estemos más unidas
para derrotar a la delincuencia”, explicó la presidenta de la Junta de Acción
Comunal del barrio San Andrés; Cristina Rivera.
Argumentó que el sector tras
ser eminentemente comercial, necesita con urgencia de cámaras de vigilancia.
Eso ayudaría a minimizar la presencia de los antisociales que a cualquier hora
del día acechan por el sector.
“Es importante que las
autoridades gubernamentales atiendan nuestras solicitudes, debido a que en el
barrio hay 2 instituciones educativas y dos universidades, lugares que son
ampliamente frecuentados por jóvenes y adultos, los cuales una vez terminan sus
clases están en la mira de los antisociales”, indicó.
Fuente: Diario del Sur




