Hombre teme por su vida y ahora está en Ibagué
José Hernando Sánchez pide apoyo en Ibagué y solicita verificar las amenazas que denuncia desde El Guamo.

José Hernando Sánchez, oriundo de El Guamo, llegó a Ibagué hace cerca de tres años tras denunciar amenazas de muerte y un presunto atentado contra su vida. Hoy asegura vivir entre el temor y las dificultades económicas, por lo que solicita acompañamiento institucional para atender su situación y encontrar condiciones que le permitan recuperar la estabilidad.
Según su relato, los problemas comenzaron por un conflicto familiar relacionado con la vivienda de su madre, quien, de acuerdo con su versión, presentaba demencia senil. Sánchez afirma que el inmueble quedó escriturado a nombre de un medio hermano y que, posteriormente, recibió amenazas que atribuye a un sobrino, quien presuntamente le exigía abandonar la propiedad.
El hombre sostiene que acudió a la justicia y que durante algunos meses contó con medidas de protección mientras permanecía en El Guamo. Sin embargo, manifiesta que desconoce el estado actual del proceso judicial y asegura conservar el número de radicado para facilitar la consulta de las autoridades. Estos hechos requieren verificación oficial.
Tras trasladarse a la capital tolimense, Sánchez afirma que también habría enfrentado situaciones que afectaron su tranquilidad. A esto se suma la falta de ingresos estables: explica que tiene experiencia como asesor comercial y en seguridad privada, pero perdió su último empleo debido a un problema de salud en una rodilla y ha encontrado dificultades para conseguir otra oportunidad laboral.
Sánchez hizo un llamado a la Alcaldía de Ibagué, la Gobernación del Tolima y a la ciudadanía para recibir orientación y apoyo en alimentación, vivienda y sostenimiento. También indicó que trasladó su registro del Sisbén desde El Guamo a Ibagué, con la expectativa de conocer y acceder a los programas sociales para los que pueda cumplir los requisitos.
De acuerdo con su testimonio, actualmente cuenta con un lugar para dormir, pero debe resolver por sus propios medios la alimentación y otros gastos básicos. Asegura que ha pasado hambre y que sus recursos no son suficientes para cubrir sus necesidades cotidianas. Su situación, según relata, lo llevó a solicitar ayuda para evitar que sus condiciones sigan deteriorándose.
El hombre espera que las entidades competentes revisen su situación, le indiquen las rutas de atención disponibles y verifiquen el estado de la denuncia que asegura haber presentado. Por ahora, las amenazas y los demás hechos corresponden a su testimonio y no han sido corroborados de manera independiente. Su petición busca atención para sus necesidades básicas y claridad sobre las actuaciones judiciales relacionadas con su caso.




