ESTADO ACTUAL DE LOS EMBALSES
Los embalses de Bogotá y Cundinamarca mantienen reservas favorables, pero la caída en Chingaza alerta sobre l

Los embalses que abastecen de agua potable a Bogotá y varios municipios de Cundinamarca mantienen niveles de almacenamiento favorables; sin embargo, las autoridades ambientales insisten en que no se debe bajar la guardia ante la posibilidad de una temporada seca prolongada asociada al fenómeno de El Niño.
De acuerdo con el reporte publicado el 15 de octubre de 2026, el sistema Chingaza, principal fuente de abastecimiento de la capital, registró un nivel de llenado del 91,45 %. Este sistema está conformado por los embalses de Chuza, que alcanzó el 89,88 %, y San Rafael, con el 96,91 % de su capacidad.
Chingaza suministra aproximadamente el 70 % del agua que consume Bogotá. Pese a sus reservas actuales, el sistema presenta una tendencia descendente: pasó del 94,47 % el 15 de septiembre al 91,45 % un mes después, una disminución de 3,02 puntos porcentuales.
En el sistema Norte, integrado por los embalses de Neusa, Sisga y Tominé, el nivel agregado se ubicó en el 67,19 %. Individualmente, Neusa registró el 86,14 %, Sisga el 95,07 % y Tominé el 60,73 %. Por su parte, el sistema Sur, conformado por Chisacá y La Regadera, alcanzó un nivel conjunto del 93,09 %.
Aunque estas cifras representan una reserva importante para el abastecimiento de la capital, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha advertido que los niveles actuales no garantizan una disponibilidad ilimitada de agua durante los próximos meses.
La preocupación también se extiende a diferentes municipios del departamento. La CAR ha alertado sobre posibles dificultades de abastecimiento en 35 municipios, debido a la reducción de caudales en algunas fuentes hídricas y a las condiciones climáticas previstas.
Ante este panorama, las autoridades hacen un llamado a los ciudadanos para mantener hábitos responsables de consumo, reparar fugas, evitar el desperdicio y utilizar únicamente el agua necesaria en las actividades cotidianas.
El seguimiento permanente de los niveles de los embalses y el comportamiento de las lluvias será fundamental para evaluar la seguridad hídrica de Bogotá y Cundinamarca. Por ahora, las cifras reportadas muestran reservas favorables en los principales sistemas que abastecen a la capital, pero la tendencia de Chingaza confirma la importancia de mantener las medidas de ahorro y prevención.

Fuente: CAR DE CUNDINAMARCA




