Enzo Maresca y Su enfrentamiento con el Aston Villa
Enzo Maresca regresó al Manchester City el 29 de junio de 2026 para iniciar la era post-Guardiola, firmando un contrato por tres temporadas hasta el verano de 2

Maresca debuta ante Emery en un duelo de técnicos que ya se conocen bien del fútbol español
El sucesor de Guardiola afronta en Villa Park su primer gran examen inglés al frente del City: cinco victorias seguidas avalan el inicio del técnico italiano de 46 años.
Enzo Maresca regresó al Manchester City el 29 de junio de 2026 para iniciar la era post-Guardiola, firmando un contrato por tres temporadas hasta el verano de 2029. Para el técnico italiano de 46 años no es un destino desconocido: será su tercera etapa en el club tras haber dirigido al Elite Development Squad entre 2020 y 2021 y haber sido asistente de Guardiola durante la histórica temporada del triplete 2022/23. Maresca había abandonado el Chelsea en enero de 2026, pese a un contrato de largo plazo, generando una disputa que se resolvió con una compensación económica.
El presidente del Manchester City, Khaldoon Al Mubarak, dio la bienvenida al nuevo técnico con una frase que resume el perfil de Maresca: "Bienvenido a casa, Enzo. Este desafío asusta a muchas personas. La belleza de Enzo es que ama ese desafío". El italiano llega avalado por su palmarés: conquistó la Championship con el Leicester City en su única temporada, ganó la FA Cup con el Chelsea y fue asistente del mayor campeón de la historia de la Premier League. Con cinco victorias en siete partidos y el liderato de la Premier League en la Jornada 8, Maresca ya ha demostrado que la transición post-Guardiola no iba a ser un drama. El partido ante Aston Villa es especialmente significativo para el italiano porque Emery es uno de los técnicos que más respeta en el fútbol europeo, y porque en los seis últimos duelos entre ambos equipos Villa Park ha sido una trampa para los Citizens. Maresca llega al encuentro sabiendo que si consigue ganar en Birmingham estaría dando un golpe de autoridad que certificaría que el City puede ser tan dominante como bajo Guardiola, incluso en los escenarios históricamente más complicados.




