Encapuchados causan destrozos en el Congreso y el Palacio de Justicia de Jalisco
La protesta por agua limpia en Guadalajara terminó con daños e incendios en edificios públicos, mientras el gobernador informó de cinco detenidos.

Personas encapuchadas causaron destrozos e incendios en edificios públicos de Guadalajara, capital del estado mexicano de Jalisco, durante una movilización realizada el domingo 18 de octubre de 2026 para exigir agua limpia y justicia por la represión policial de una protesta anterior. Los incidentes afectaron al Congreso estatal, al Palacio de Justicia y al Palacio de Gobierno, y empañaron una jornada convocada para reclamar el acceso a agua potable de calidad.
Según información publicada por medios mexicanos, la movilización reunió a miles de ciudadanos, entre ellos familias, estudiantes y vecinos afectados por los problemas en el suministro de agua. Durante el recorrido y en el centro de la ciudad se registraron enfrentamientos, daños materiales y ataques contra instalaciones públicas y comercios.
Incendios y daños en edificios públicos
Los grupos encapuchados realizaron pintadas, rompieron cristales y dañaron puertas de acceso. También se reportó el lanzamiento de petardos y otros artefactos explosivos, así como incendios en distintas zonas de los edificios gubernamentales.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, informó que cinco personas fueron detenidas cuando se desplazaban en un vehículo reportado como robado que transportaba bidones de gasolina. El mandatario señaló que los arrestados estarían presuntamente relacionados con los hechos violentos.
Lemus distinguió los ataques de la manifestación ciudadana pacífica y sostuvo que los actos vandálicos no representaban las demandas de quienes habían salido a las calles para reclamar agua limpia.
Una protesta marcada por la crisis del agua y las denuncias de represión
La movilización tenía como objetivo denunciar la mala calidad del agua que llega a los hogares de la zona metropolitana de Guadalajara y exigir responsabilidades por la actuación policial durante una protesta anterior, celebrada el 11 de octubre.
Aquella manifestación terminó con detenciones y denuncias de uso excesivo de la fuerza. La respuesta policial generó nuevas críticas y aumentó el descontento de sectores ciudadanos que reclaman garantías para ejercer el derecho a la protesta pacífica.
La presencia de personas encapuchadas y los disturbios posteriores alteraron el desarrollo de la convocatoria del 18 de octubre. Según los organizadores, la movilización se vio afectada por la intervención de grupos que buscaban provocar enfrentamientos.
Los daños en las sedes institucionales abrieron un nuevo frente de preocupación en Jalisco, donde las demandas por el acceso a agua potable se han convertido en un foco de malestar social. La identificación de los responsables y el esclarecimiento de los hechos serán determinantes para establecer las responsabilidades correspondientes, sin confundir las acciones violentas con las reivindicaciones ciudadanas que motivaron la protesta.
Fuente: EL PAÍS México — Redacción de EL PAÍS. · Ver fuente ↗




