En Miranda le apuestan a la sustitución de cultivos ilícitos

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Un grupo de mujeres de este municipio han encontrado en las artesanías y los mercados campesinos un ingreso económico, diferente a la plantación de cultivos.

 Edgar Dagua, Alba Cundé, Rubiela Castro, Sandra Bonilla, Sandra Milena,  Claudia Patricia, entre otros agricultores de Miranda.

Un grupo de mujeres de este municipio han encontrado en las artesanías y los mercados campesinos un ingreso económico, diferente a la plantación de cultivos. Las integrantes se mostraron muy contentas por esta labor. 

Alrededor de 50 mujeres, del resguardo La Calera, del municipio de Miranda, al norte del Cauca, han encontrado otras alternativas a la plantación de cultivos de uso ilícito.


Mediante la creación de artesanías y mercado campesino estas mujeres sustituyeron voluntariamente la planta de coca y marihuana para tener su propio emprendimiento, ahora buscan ser apoyadas, tanto por la ciudadanía, como por el mismo gobierno.

PNIS
Esta acción se da gracias al Programa Nacional Integral de Sustitución de cultivos de uso ilícito, PNIS, creado en el 2017, luego de la firma de los acuerdos de paz con las Farc en el 2016.


Sandra Bonilla, una de las coordinadoras del colectivo Mujeres Constructoras de Paz de Miranda, argumentó que les hicieron llegar la propuesta, a lo cual ellas aceptaron e iniciaron el proceso para tener en las artesanías un ingreso económico para sus familias, “Es bueno que por medio de la artesanía podamos sobresalir, nosotros somos alrededor de 30 artesanas que buscamos otra alternativa, las demás mujeres pertenecen a la Huerta Tul, la cual consiste en la agricultura de alimentos”, argumentó la mirandeña.
La Huerta Tul se enfoca en la cultivación de muchas frutas y verduras para los habitantes de estos sectores y también para ofrecerlos en los espacios de mercado campesinos que les ofrecen.

Nuevo proceso
Una vez llegado el acuerdo para la sustitución voluntaria de cultivos, se estableció que mediante sus emprendimientos visibilizarían el trabajo que realizan las mayoras en este municipio, “Es importante que ahora resaltemos el sentir de nuestros ancestros que mostremos eso ante las demás personas”, argumentaba Sandra Bonilla.


Así mismo la comunero indicó que están haciendo todo lo posible para que más mujeres se unan a esta causa, sobre todo las que aún tienen cultivos de uso ilícito, “Nosotros caminamos por muchísimo tiempo tan solo para hablar con las mujeres y mostrarles nuestra experiencia frente a esta oportunidad que hemos tenido, sería muy bonito que ellas también se unieran”, puntualizó la comunera.


La llegada del Covid-19 supuso un gran golpe para este grupo de mujeres, pero fue gracias a sus artesanías y mercado que pudieron sobrellevar la situación. Las integrantes de este colectivo argumentaron que no han recibido ayuda por parte de los entes estatales, salvo algunos espacios que les brindan mediante la apertura de mercados campesinos, sin embargo, creen que lo mejor es una capacitación pedagógica, inversión en agro ecología y productos para la realización de las artesanías. Así mismo hicieron la invitación a la ciudadanía a que consuman lo regional, a que las apoyen con la compra de artesanías o mercado.