En 1977 un príncipe saudí se llevó de Alaska un iceberg milenario de 2 toneladas
En 1977 un príncipe saudí se llevó de Alaska un iceberg milenario de 2 toneladas para solucionar la crisis mundial del agua terminó poniendo hielo a las cubatas

Casi medio siglo después de aquella conferencia disparatada la humanidad continuó buscando nuevas fuentes de agua dulce octubre de 1977 un príncipe saudí consigue que un pedazo de hielo milenario viajara desde Alaska hasta la universidad situada en mitad de Estados Unidos para moverlo hicieron falta buzos un helicóptero un avión un camión refrigerado su propósito era demostrar que la humanidad podía solucionar parte de sus problemas de abastecimiento de agua remolcando aisberg gigantescos desde la antártida hasta los desiertos del oriente próximo la operación reunió a científicos de 18 países y abrió un debate sobre una de las propuestas de ingeniería más extravagantes del siglo XX porque el hielo llegó al agua el iceberg gigantesco nunca alcanzó Arabia saudí y aquella demostración terminó con un desenlace difícil de inventar puntos




