El Niño pone a prueba la capacidad de Nariño para proteger sus fuentes de agua
El aumento de las temperaturas y la posible disminución de las lluvias plantean desafíos para el abastecimiento, la producción agrícola y la protección de los e

En Nariño, prepararse para el fenómeno de El Niño implica proteger las fuentes de agua, prevenir dificultades en el abastecimiento y reducir los riesgos para las comunidades rurales y urbanas. La respuesta requiere acciones coordinadas entre autoridades, empresas prestadoras de servicios públicos, productores y ciudadanía.
El comportamiento del clima puede afectar la disponibilidad de agua para el consumo humano, el riego de los cultivos y el cuidado de los animales. Por eso, la preparación debe considerar las condiciones particulares de cada municipio y la capacidad de respuesta ante eventuales periodos de menor precipitación.
Aunque El Niño puede favorecer condiciones más cálidas y secas en distintas regiones del país, sus efectos no son iguales en todo el territorio. La distribución de las lluvias depende de factores geográficos, la altitud y la época del año. Por esta razón, las medidas preventivas deben apoyarse en los pronósticos y las alertas oficiales correspondientes a cada zona.
En las áreas rurales, el seguimiento de las fuentes de abastecimiento, la planificación del riego y la conservación de la humedad del suelo pueden contribuir a reducir la vulnerabilidad de las actividades agropecuarias. En los centros urbanos, las empresas prestadoras deben vigilar las condiciones de sus fuentes de captación, revisar sus planes de contingencia e identificar posibles riesgos para la continuidad del servicio.
Las administraciones municipales, por su parte, tienen la responsabilidad de evaluar los escenarios de riesgo, coordinar acciones con los organismos competentes e identificar a las comunidades que podrían necesitar atención prioritaria.
La prevención también requiere la participación de los hogares. Reparar fugas, evitar el desperdicio y no arrojar residuos a quebradas, ríos y nacimientos son medidas que ayudan a proteger el recurso hídrico. Estas acciones deben acompañarse de estrategias institucionales de conservación, vigilancia y uso responsable del agua.
La Gobernación de Nariño informó en julio de 2026 sobre jornadas de preparación con administraciones municipales frente a los riesgos asociados al fenómeno de El Niño. Para precisar el alcance de estas acciones, es necesario consultar el reporte oficial y verificar qué municipios participaron y qué medidas se adoptaron.
El desafío para Nariño consiste en anticiparse a posibles dificultades y fortalecer la capacidad de respuesta antes de que se presenten afectaciones en el suministro. La protección de las fuentes hídricas y la planificación del uso del agua son tareas que requieren continuidad, coordinación institucional y compromiso ciudadano.
Prepararse a tiempo puede reducir los efectos de una eventual disminución de las lluvias y ayudar a proteger el abastecimiento de agua de las comunidades nariñenses.
Fuente: IDEAM




