El acompañamiento: Cómo apoyar a un ser querido con cáncer de mama
A través de su iniciativa 'El cuidado lo llevamos en el pecho' se invita a fortalecer las redes de apoyo a pacientes disgnosticadas con cáncer de mama.

Recibir un diagnóstico de cáncer de mama no es una noticia fácil de digerir y es que puede transformar muchos aspectos de la vida, incluidos aquellos que no siempre son visibles.
El miedo, la tristeza, la incertidumbre frente al tratamiento o la preocupación por una posible recurrencia pueden acompañar a una persona incluso cuando continúa con sus actividades cotidianas.
Hablar de esta enfermedad también implica reconocer su impacto en la salud mental y la importancia de contar con redes de apoyo que permanezcan durante el proceso.
"Debemos entender que el cuidado no termina con el tratamiento. Las necesidades de cada persona pueden cambiar y contar con una red de apoyo que escuche, acompañe y ayude a mantener el seguimiento médico"
Para Ana María Bravo, directora médica para Lilly Colombia, empresa farmaceútica, "Cuidar también significa reconocer cuándo es necesario buscar orientación profesional".
Salud Mental y acompañamiento emocional:
La evidencia también muestra la dimensión emocional de la enfermedad. Un metaanálisis de 39 estudios encontró que, alrededor del diagnóstico, el 39 % de las mujeres evaluadas presentó síntomas clínicamente significativos de malestar psicológico, el 34 % de ansiedad, el 31 % de estrés postraumático y el 20 % de depresión1.
Un estudio publicado en 2026 encontró que el bienestar emocional seguía siendo una de las áreas más afectadas en mujeres tratadas por cáncer de mama temprano, especialmente por el temor a que la enfermedad regresara .
Aunque algunas actividades comiencen a recuperar su ritmo, las preocupaciones emocionales pueden permanecer.
Frente a ellas, una red cercana no necesita tener todas las respuestas, sino escuchar, ayudar y comprender que las necesidades de cada persona cambian con el tiempo.
Cáncer de mama: Formas de acompañamientos
Escuchar antes de asumir qué necesita:
No todas las personas viven el cáncer de mama de la misma manera. Para algunas, expresar miedo, tristeza o incertidumbre puede ser importante; otras pueden preferir compañía, ayuda práctica o momentos en los que la enfermedad no sea el centro de la conversación.
Reconocer estas diferencias permite brindar un acompañamiento que responda a las necesidades de cada persona, sin imponer una manera determinada de afrontar el diagnóstico.
Preguntar “¿Cómo puedo apoyar?” puede ser un primer paso. Escuchar sin juzgar, respetar los silencios y evitar la presión por mantener una actitud positiva todo el tiempo son formas de reconocer que cada persona vive su proceso de manera diferente.
Convertir la intención de ayudar en acciones cotidianas:
Acompañar no siempre requiere de grandes gestos. En ocasiones, el apoyo puede expresarse al acompañar una consulta médica, ayudar con las responsabilidades del hogar, ofrecer compañía durante un momento difícil o facilitar espacios de descanso.
Son acciones que pueden aliviar algunas de las preocupaciones que aparecen durante el diagnóstico y el tratamiento. Este apoyo también puede ser relevante para mantener la continuidad de la atención.
Seguir presentes cuando termina el tratamiento:
Finalizar el tratamiento no siempre significa dejar atrás el miedo a que la enfermedad regrese. Aunque el cáncer esté en remisión, mantener los controles médicos es fundamental para identificar oportunamente posibles cambios.
El acompañamiento también debe continuar en esta etapa: escuchar las preocupaciones, respetar los tiempos de recuperación y estar presentes pueden contribuir al bienestar emocional.
Cifras en Colombia:
Según un estudio publicado en Colombia Médica en 2025, realizado en mujeres con cáncer de mama que recibían terapia hormonal, el 48,9 % de las participantes presentaba una adherencia incompleta al tratamiento.
Entre los factores asociados con una menor adherencia se encontraba la ausencia de una red de apoyo .
Así, una llamada para preguntar cómo se siente, ofrecer ayuda con una actividad cotidiana o acompañar una cita pueden convertirse en maneras de estar presentes, respetando siempre su autonomía y sus preferencias.
En el marco del Mes Mundial del Cáncer de Mama, es clave reconocer las necesidades de las personas que viven con esta enfermedad, incluidos los hombres, quienes también pueden recibir este diagnóstico, y recordar que el cuidado y el acompañamiento deben mantenerse durante todo el proceso.
Fuente: recopilacion noticiosa




