Ejército neutralizó carga explosiva de gran poder en la vía Panamericana
Más de 400 familias del sector e infinidad de personas que transitan por el corredor estuvieron expuestas a una amenaza atribuida a la estructura Carlos Patiño.

Durante cerca de
seis horas, soldados de la Vigésima Novena Brigada del Ejército, con el apoyo
de las capacidades del Grupo de Caballería Liviano N.° 8 y del Equipo de
Detección y Eliminación de Artefactos Explosivos N.° 3, adelantaron un
procedimiento de alta complejidad para localizar, verificar y neutralizar una
carga explosiva instalada bajo una alcantarilla, entre el corregimiento de
Piedra Sentada y el peaje El Bordo en el Cauca.
En el lugar
fueron hallados 3 cilindros de 100 libras, acondicionados con explosivos, con
una carga total aproximada de 600 kilogramos.
La magnitud de la
amenaza exigió un procedimiento técnico y controlado, debido a la cercanía de
viviendas y al tránsito constante de personas, los equipos antiexplosivos
trasladaron los elementos hasta un sector seguro, donde realizaron su
destrucción controlada. Cada maniobra se ejecutó con precisión, mientras el
paso por la vía Panamericana permanecía suspendido para proteger a las
familias, los transportadores y los viajeros.
La amenaza
representaba un riesgo para más de 400 familias que habitan en el sector y para
las cerca de 200 personas que, según los registros de movilidad suministrados,
transitan por este corredor cada 30 minutos. Una carga de estas características
podía poner en peligro a hombres, mujeres y niños que utilizan diariamente esta
vía para estudiar, trabajar, comercializar sus productos o desplazarse entre
los departamentos del suroccidente colombiano.
Durante el
procedimiento también fueron retiradas 12 vallas alusivas a la estructura
Carlos Patiño, a la que se atribuye preliminarmente la instalación de los
artefactos explosivos. Una vez culminadas las labores de despeje y
verificación, la vía fue habilitada nuevamente, lo que permitió recuperar la
movilidad en uno de los corredores económicos y sociales más importantes del
suroccidente del país.
Este resultado va
más allá de la neutralización de artefactos explosivos de gran poder: durante
cerca de seis horas, soldados especializados trabajaron frente a una amenaza
que ponía en riesgo a la población civil, con el propósito de proteger vidas y
permitir que los usuarios volvieran a transitar por este corredor.




