Edición Colombia
-- °CClima
USD --TRM

Inicio/Sociedad y Medio Ambiente

Día Mundial de las Aves Migratorias: proteger sus rutas es preservar la biodiversidad

Millones de aves migran cada año y enfrentan amenazas ambientales. Proteger sus hábitats y registrar sus recorridos es clave para conservar la biodiversidad.

Por Mariela Botina AlpalaRedacción EXTRA
⏱ 8 min de lectura
Día Mundial de las Aves Migratorias: proteger sus rutas es preservar la biodiversidad
Imagen de portada · Grupo Editorial Central
La jornada se conmemora este 10 de octubre con un llamado a conservar los hábitats naturales y fortalecer la ciencia ciudadana. Bajo el lema «¡Cada ave cuenta! Tus observaciones importan», la campaña de 2026 destaca cómo los registros de la población pueden contribuir a comprender y proteger las rutas migratorias.

Cada año, millones de aves recorren grandes distancias para encontrar alimento, reproducirse y sobrevivir a los cambios estacionales. En sus desplazamientos cruzan países, montañas, costas y océanos, y dependen de humedales, bosques y otros ecosistemas donde pueden descansar y recuperar fuerzas. Sin embargo, la pérdida de hábitats, la contaminación y el cambio climático representan amenazas que dificultan estos viajes y ponen en riesgo la supervivencia de numerosas especies.

El Día Mundial de las Aves Migratorias, que se celebra en mayo y octubre, busca llamar la atención sobre la importancia de conservar estas especies y los ambientes naturales de los que dependen. En 2026, la jornada del 10 de octubre tiene como lema «¡Cada ave cuenta! Tus observaciones importan», una iniciativa que destaca el papel de la ciencia ciudadana en el seguimiento de las poblaciones, la identificación de amenazas y la protección de la biodiversidad.

La campaña coincide, además, con el 60.º aniversario del Censo Internacional de Aves Acuáticas, una iniciativa que durante seis décadas ha promovido el seguimiento de estas especies con la participación de voluntarios y observadores. Sus registros contribuyen a generar información útil para orientar las decisiones de conservación.

La ciencia ciudadana: observar también es proteger


Conocer las rutas migratorias y los cambios que experimentan las poblaciones de aves requiere información recopilada de manera constante. Por eso, la participación de las comunidades, los investigadores y los aficionados a la observación se ha convertido en una herramienta valiosa para la conservación.

Registrar la presencia de una especie en un parque, un humedal, una zona rural o un jardín puede aportar información sobre su distribución y sus movimientos. Cuando estas observaciones se documentan y comparten mediante iniciativas científicas reconocidas, ayudan a identificar cambios en los patrones migratorios, reconocer áreas importantes para las aves y detectar posibles amenazas.

La ciencia ciudadana también permite acercar el conocimiento científico a la vida cotidiana. No es indispensable ser especialista para participar: aprender a identificar especies, registrar los lugares donde se observan y seguir las recomendaciones de los programas de monitoreo son formas de contribuir a la investigación.

El lema de este año recuerda que la conservación no depende únicamente de grandes proyectos científicos. La participación constante de muchas personas puede aportar información relevante para comprender mejor las necesidades de las aves y orientar medidas que favorezcan su protección.

Un viaje que conecta ecosistemas y países


La migración es una estrategia natural mediante la cual numerosas aves se desplazan para encontrar condiciones favorables de alimentación, reproducción y supervivencia. Sus recorridos pueden abarcar grandes distancias y conectar ecosistemas que, aunque se encuentran separados geográficamente, forman parte de una misma red ecológica.

Durante estos viajes, los humedales, manglares, playas, bosques y otros espacios naturales cumplen una función esencial. Son lugares donde las aves pueden alimentarse, descansar y recuperar la energía necesaria para continuar su recorrido.

Cuando estos ambientes desaparecen o se deterioran, las especies pierden puntos de apoyo indispensables en sus rutas. La destrucción de un humedal o la transformación de una zona costera, por ejemplo, puede reducir las posibilidades de descanso y alimentación de las aves que dependen de esos lugares.

Además, las aves migratorias cumplen funciones importantes en los ecosistemas. Algunas dispersan semillas, otras contribuyen al control de insectos y determinadas especies participan en la polinización. Su presencia también puede aportar información sobre las condiciones ambientales y los cambios que experimentan los hábitats.

Por esta razón, conservar las aves migratorias significa proteger no solo a los animales, sino también los procesos naturales que contribuyen al equilibrio de la biodiversidad.

Las amenazas que ponen en riesgo sus desplazamientos


A pesar de su capacidad para recorrer grandes distancias, las aves migratorias enfrentan múltiples amenazas durante sus viajes. La pérdida y fragmentación de los hábitats, la contaminación del agua, el uso inadecuado de pesticidas y la transformación de los ecosistemas pueden reducir la disponibilidad de alimento y refugio.

A estos riesgos se suman las colisiones contra ventanas y edificios, la presencia de residuos, la contaminación lumínica y los cambios ambientales asociados al calentamiento global. Las variaciones en las temperaturas y en los ciclos de lluvia pueden modificar la disponibilidad de recursos y alterar las condiciones que las aves encuentran al llegar a determinados territorios.

Uno de los principales desafíos es que las especies migratorias dependen de diferentes lugares a lo largo de sus recorridos. La pérdida de un solo sitio importante puede afectar su capacidad para completar el viaje, incluso cuando otros hábitats permanecen en buenas condiciones.

Por eso, las medidas de conservación deben contemplar las rutas migratorias en su conjunto y promover la cooperación entre los países, las instituciones ambientales y las comunidades que comparten estos territorios.

Colombia, un territorio importante para las aves migratorias


Por su ubicación geográfica y diversidad de ecosistemas, Colombia forma parte de las rutas de numerosas aves que se desplazan entre Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica. El territorio ofrece distintos ambientes de alimentación, descanso y refugio para especies que llegan durante determinadas temporadas o atraviesan el país en sus recorridos.

Entre las aves que pueden observarse en Colombia durante sus movimientos migratorios se encuentran el águila pescadora y diversas especies de reinitas y atrapamoscas. Su presencia permite reconocer la conexión entre los ecosistemas colombianos y los de otros países.

Las zonas costeras, los humedales, los bosques y otros ambientes naturales son fundamentales para mantener esta riqueza. Su conservación requiere prevenir la contaminación, evitar la destrucción de la vegetación y proteger los espacios que proporcionan alimento y refugio a las especies.

En este contexto, el registro responsable de aves puede contribuir al conocimiento de la biodiversidad nacional. Las comunidades, los estudiantes y los observadores pueden participar en actividades de monitoreo y compartir información mediante plataformas y programas científicos, siempre que sigan las recomendaciones correspondientes para identificar y registrar las especies.

Estas iniciativas también representan una oportunidad para fortalecer la educación ambiental y acercar a más personas al conocimiento de la naturaleza.

Acciones cotidianas que pueden marcar la diferencia


La protección de las aves migratorias requiere políticas ambientales, investigación científica y conservación de los hábitats, pero también puede beneficiarse de acciones cotidianas.

Evitar arrojar residuos en ríos y humedales, cuidar los árboles, proteger las zonas verdes y reducir el uso de productos contaminantes contribuye a mantener ecosistemas saludables. En viviendas y edificios, la instalación de elementos visibles en las ventanas puede ayudar a disminuir el riesgo de colisiones.

También es importante observar las aves sin perseguirlas, manipularlas ni acercarse a sus nidos. Mantener a las mascotas alejadas de los animales silvestres y evitar suministrarles alimentos inadecuados son otras medidas que favorecen su bienestar.

Las instituciones educativas pueden promover jornadas de observación, recorridos por espacios naturales y proyectos de ciencia ciudadana para que niños y jóvenes aprendan a reconocer las especies y comprendan la importancia de conservar sus hábitats.

Quienes deseen participar pueden comenzar por identificar las aves que visitan su entorno, registrar sus observaciones y consultar iniciativas de monitoreo reconocidas, como eBird o los programas locales de observación. Estos registros pueden contribuir al conocimiento científico cuando se realizan de manera responsable y con información confiable.

Proteger sus rutas es preservar la vida

El Día Mundial de las Aves Migratorias recuerda que la naturaleza no reconoce las fronteras políticas. Una misma especie puede depender de varios países y ecosistemas para completar su ciclo de vida, por lo que su protección exige cooperación internacional y compromiso local.

El lema de 2026 invita a reconocer el valor de cada observación y la capacidad de las personas para contribuir al conocimiento científico. Registrar la presencia de las aves, proteger sus hábitats y promover la educación ambiental son acciones que pueden fortalecer los esfuerzos de conservación.

Cada humedal restaurado, cada bosque protegido y cada dato recopilado responsablemente puede ayudar a comprender mejor las necesidades de estas especies. El desafío consiste en transformar ese conocimiento en decisiones y acciones que garanticen la conservación de sus rutas.

Proteger a las aves migratorias es preservar los vínculos que conectan continentes, sostienen la biodiversidad y mantienen vivos los ecosistemas. También es una responsabilidad compartida con las generaciones futuras, para que puedan seguir observando sus desplazamientos y comprendiendo el valor de la vida silvestre.

Aves Migratorias
Día Mundial de las Aves Migratorias | 10 de Octubre Las especies migratorias conectan países y continentes. Cuidar nuestro ecosistema es cuidar nuestras aves — preservar su hogar es preservar el nuestro.


Fuente: Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS), Naciones Unidas. · Ver fuente ↗