Destruyeron 12 excavadoras utilizadas para la minería ilegal en Tolima
La operación Pijaos X permitió intervenir tres puntos de extracción ilegal de oro en Santiago Pérez y afectar su capacidad económica y logística.

La lucha contra la minería ilegal en el Tolima dejó un nuevo resultado en inmediaciones del río Saldaña, donde la Policía Nacional destruyó 12 excavadoras y 10 cambuches que eran utilizados para la explotación ilícita de oro. El operativo buscó debilitar las estructuras que estarían detrás de esta actividad y reducir los daños ambientales ocasionados en la zona.
La intervención se llevó a cabo mediante la operación Pijaos X, liderada por la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, en coordinación con la Fuerza Aérea. Las acciones llegaron hasta tres unidades de producción minera ilegal ubicadas en el corregimiento Santiago Pérez, donde fueron identificados los elementos empleados para desarrollar estas actividades.
De acuerdo con Alfredo Bocanegra, secretario de Gobierno del Tolima, la destrucción de la maquinaria y las estructuras improvisadas tuvo como propósito afectar las capacidades operativas de quienes estarían vinculados con esta economía criminal.
Las autoridades estimaron que las 12 excavadoras tenían capacidad para extraer aproximadamente 7.350 gramos de oro mensuales. Esta producción podría representar cerca de 3.087 millones de pesos en el mercado ilegal, una cifra que refleja los recursos económicos que se moverían alrededor de esta explotación.
Golpe económico
El balance de la intervención también dejó una afectación calculada en 6.600 millones de pesos a la cadena logística de la minería ilegal. Según las autoridades, este resultado impactaría las finanzas del Frente Gerónimo Galeano, estructura alineada al Estado Mayor Central, al limitar los medios y recursos utilizados para sostener estas actividades ilícitas.
Daño ambiental
Más allá del impacto económico, la operación estuvo enfocada en proteger los recursos naturales del departamento. La explotación ilegal de oro genera consecuencias sobre el río Saldaña y los ecosistemas cercanos, debido a las alteraciones del terreno y al uso de sustancias contaminantes como el mercurio.
Este elemento representa un riesgo para la calidad del agua, la biodiversidad y los recursos hídricos de los que dependen las comunidades de la zona. Por esta razón, las autoridades señalaron que combatir estas prácticas también es fundamental para evitar que continúe el deterioro ambiental.
Finalmente, la Policía Nacional anunció que mantendrá las intervenciones coordinadas para combatir la explotación ilícita de yacimientos mineros, afectar las economías criminales y proteger los ecosistemas del territorio colombiano.




