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Descenso de Nariño a segunda categoría le causa un enorme daño al departamento

Haber logrado la primera categoría mostraba fortaleza financiera e independencia económica. Pero esta caída deteriora la imagen de la región ante entes nacional

Por Jorge CarvajalRedacción EXTRA
⏱ 7 min de lectura
Descenso de Nariño a segunda categoría le causa un enorme daño al departamento
Imagen de portada · Grupo Editorial Central
Una enorme preocupación e inquietud se vive en estos momentos en el departamento de Nariño a consecuencia del descenso a la segunda categoría fiscal para la vigencia 2027.
Se trata de una situación que en primera instancia se atribuye a una deficiente gestión administrativa por parte del gobernador Luis Alfonso Escobar, la cual tiene como efectos negativos directos el deterioro de la imagen de la región ante los organismos nacionales e internacionales. Igualmente se habla de una afectación a la hora de entrar a competir por los grandes recursos de cofinanciación del orden nacional. También la medida da lugar a la imposición de limitaciones político-administrativas, a la vez que reduce el margen legal exigido para la inversión pública.
Es de recordar que la misma Gobernación de Nariño, la que oficializó esta medida mediante el Decreto 297 del mes de octubre. Para ello, se adujo que los Ingresos Corrientes de Libre Declaración, (ICLD) recaudados en 2025 no crecieron al mismo ritmo del salario mínimo legal vigente legal, quedando unos 11.400 millones de pesos debajo del umbral exigido por la Ley 617 de 2000.

Principales efectos

Los principales efectos inmediatos de la medida tienen que ver con una menor exigencia legal de inversión social. Esto quiere decir que, al bajar a una segunda categoría, los topes de distribución presupuestal cambian bajo la Ley 617 de 2000.
Al respecto es de señalar que el límite legal máximo permitido para gastos de funcionamiento aumentan del 55% al 60% de los ingresos de libre destinación, pero como contraparte, la obligación legal mínima de destinar recursos a inversión, disminuye del 45% al 40%. Aunque bien es cierto la administración departamental no tiene la obligación de recortar la inversión social, el cambio normativo reduce la presión e incentivo legal para blindar los fondos destinados a infraestructura, salud, educación y programas comunitarios.

Se perdió el estatus político

Otro de los efectos negativos de la rebaja en la categoría está relacionada con la pérdida del estatus político y de gestión institucional. En efecto, haber alcanzado la primera categoría era un logro que demostraba robustez financiera e independencia económica de la región.
Mientras tanto el descenso a la segunda categoría deteriora la percepción del departamento ante entes nacionales e internacionales y debilita la posición de Nariño al momento de competir por grandes recursos de cofinanciación del orden nacional.

Habrá mayores limitantes

A pesar que en un principio la Gobernación de Nariño ha descartado despidos masivos de carácter inmediato o la posible ocurrencia de una parálisis institucional, el hecho de haber caído a una categoría interior, hace que se endurezcan los mecanismos de control de la Contraloría General de la Nación. Esto conlleva a que el departamento, se vea enfrentado a mayores limitantes en procesos como la ampliación de plantas de personal, la reestructuración de dependencias y la contratación y nivelación de salarios de altos funcionarios, lo cual podría dejar como resultado, restar agilidad de funcionamiento a la administración pública.
Un peligroso riesgo
Sin embargo, de acuerdo con la opinión de los analistas, el verdadero y peligroso riesgo para el Departamento de Nariño, está en que la recategorización de primera a segunda, se presenta en momentos en que se vienen presentando recortes del presupuesto de inversión de la Nación a las diferentes regiones del país.
Es así como diferentes sectores políticos de Nariño, han lanzado voces de alerta en el sentido que la combinación entre la menor recaudación interna en salarios mínimos y los ajustes macroeconómicos del Gobierno Nacional, en un momento dado podrían terminar, afectando de manera grave las finanzas territoriales.

Claves del Decreto y las Vigencias

El Acto: El Decreto Departamental expedido en octubre de 2026 oficializa el descenso de Nariño de Primera a Segunda Categoría.
El Salario Mínimo Aplicado: Toma como base obligatoria el salario mínimo de 2025 ($1.423.500 COP),tal como exige el parágrafo 6° del artículo 1 de la Ley 617 de 2000.
• El Cronograma de Impacto: o 2025 (Año evaluado): Se mide el recaudo real de Ingresos Corrientes de Libre Destinación (ICLD).Nariño no alcanzó el piso de 170.001 SMLMV (aprox. $242.000 millones de pesos). o 2026 (Año de expedición): Contraloría y DANE certifican los datos; la Gobernación emite el decreto en octubre. 2027 (Año de aplicación): Rige plenamente el impacto presupuestal, salarial y administrativo. Balance de Pros y Contras Ventajas (Pros) •
Mayor margen porcentual en funcionamiento: El límite legal para gastos de funcionamiento sube del 55% al 60% de los ICLD, lo que otorga una holgura porcentual temporal para amortiguar el cierre fiscal. • Ahorro forzoso en nómina directiva: Los topes salariales máximos del Gobernador y secretarios de despacho se reducen por ley, aliviando la carga financiera de la alta dirección.
Menor gasto en la Asamblea: Se reducen las escalas de liquidación de las dietas por sesión para los diputados.
Presión hacia la austeridad: Fuerza a la administración a depurar gastos innecesarios y priorizar la eficiencia de los recursos propios. Desventajas (Contras) • Menor músculo financiero real: Aunque el porcentaje permitido sea mayor (60%), la bolsa global de ingresos propios en salarios mínimos es menor, reduciendo los fondos netos disponibles.
Pérdida de capacidad de cofinanciación: El departamento pierde solvencia para poner contrapartidas en proyectos estratégicos con el Gobierno Nacional y el Sistema General de Regalías. • Fuga de talento técnico: Salarios directivos más bajos dificultan atraer y retener perfiles especializados y de alta gerencia en el gabinete.
Deterioro del perfil crediticio: La banca y las calificadoras de riesgo ajustan las condiciones de financiamiento, encareciendo el crédito para obra pública.
Costo político y reputacional: Refleja rezago frente a otros departamentos, falta de dinamismo económico regional e ineficacia en el control del contrabando y la evasión fiscal. Vigencia 2024 Vigencia 2025 Variable Variación Nominal Ingresos ICLD (Nariño) $224.191.132 miles Crecimiento (%) $230.575.546 miles Salario Mínimo (SMLMV) $1.300.000 +$6.384.414 miles +2,85% $1.423.500 Diferencial de Crecimiento — — +$123.500 +9,50% — -6,65 puntos % Mientras el costo del salario mínimo subió un 9,50%, los ingresos corrientes propios del departamento solo crecieron un tímido 2,85% (incluso por debajo de la inflación anual del periodo). La Proyección y Alerta hacia el Futuro (Salario 2026) Con el incremento decretado para el salario mínimo de 2026 a $1.750.905 (un alza del 22,9%), el umbral para regresar a Primera Categoría en las próximas mediciones se elevó drásticamente a cerca de $297.656 millones de pesos.
Si Nariño continúa con un crecimiento tributario inercial del 2% al 3% anual, la brecha frente al salario mínimo continuará ensanchándose, dificultando la recuperación de la categoría superior a corto plazo.

Conclusión para el Análisis Político

El argumento de la administración actual: Podrá sostener que el departamento no recaudó menos plata en pesos brutos (recaudó $6.384 millones más), sino que fue "víctima" del alza del salario mínimo fijado por el Gobierno Nacional.
 2. Un contraargumento contundente es que la administración departamental no generó riqueza ni modernizó su estatuto tributario. Un crecimiento del 2,85% en ingresos propios demuestra letargo económico, incapacidad de frenar el contrabando (licores y cigarrillos) e ineficiencia en el cobro de rentas departamentales frente a una economía inflacionaria que corría a mayor velocidad.

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