Desarrollan biosensores acústicos para "escuchar" el estrés hídrico de los árboles
Científicos diseñaron diminutos sensores autoadhesivos que traducen los microcrujidos internos de la savia en alertas tempranas de sequía forestal.

Un equipo internacional de bioingenieros y ecólogos presentó un innovador sistema de monitoreo ambiental bautizado como "estetoscopio forestal". Se trata de una serie de sensores acústicos ultrafinos, similares a pequeños tatuajes flexibles, que se adhieren a la corteza de los árboles sin dañarlos. Estos dispositivos captan en tiempo real los sonidos ultrasónicos generados por el agua al tensionarse dentro de los conductos del tronco cuando el ejemplar comienza a sufrir por falta de humedad.
La tecnología permite detectar el estrés hídrico de los bosques semanas antes de que aparezcan los primeros síntomas visibles de marchitamiento o cambio de color en las hojas. Los datos son transmitidos vía satélite a los guardabosques, permitiendo identificar qué zonas exactas de una reserva natural necesitan riego de emergencia o intervención preventiva frente a olas de calor extremo.
Los desarrolladores confían en que esta herramienta revolucione la conservación de parques nacionales y plantaciones agrícolas, permitiendo "conversar" literalmente con los ecosistemas para responder de inmediato ante los embates del cambio climático.




