Defensoría advierte riesgo de más violencia, masacres y desplazamientos en Nariño.
La alerta abarca los municipios de Ricaurte y Mallama, ubicados en la subregión del Piedemonte Costero, al suroccidente de Nariño.

La Defensoría del Pueblo alertó sobre la posibilidad de que se presenten asesinatos selectivos, masacres, restricciones a la movilidad y desplazamientos forzados en los municipios de Ricaurte y Mallama, Nariño. La preocupación surge por las amenazas que enfrenta la población civil en medio de la disputa por el control del territorio entre organizaciones armadas ilegales.
De acuerdo con el organismo, la finalización de los procesos de diálogo de paz que el Gobierno nacional mantenía con la CNEB y Comuneros del Sur podría provocar una reanudación inmediata de los enfrentamientos. Esta situación representaría una grave amenaza humanitaria para las comunidades indígenas, los campesinos y los demás habitantes de esta región del suroccidente colombiano.
La advertencia cubre la totalidad de los municipios de Ricaurte y Mallama, ubicados en la subregión del Piedemonte Costero, al suroccidente de Nariño. En Ricaurte, la alerta incluye el casco urbano, con los barrios Santander, La Pola, Cartagena y Avenida Estudiantes, así como 13 resguardos indígenas del pueblo Awá.
En Mallama, las zonas señaladas comprenden el centro poblado de Piedrancha, siete corregimientos, 28 veredas y el resguardo Gran Mallama, territorio del pueblo indígena Los Pastos.




