De Cero a Siempre: retos de la primera infancia
A diez años de De Cero a Siempre, Colombia enfrenta desafíos en vacunación, cobertura y calidad de la atención integral para millones de niños.

De Cero a Siempre cumple 10 años: las deudas de Colombia con la primera infancia
Colombia cumple diez años de la Ley De Cero a Siempre, una política pública creada para garantizar la atención integral de los niños y niñas desde la gestación hasta los seis años. Aunque esta iniciativa representó un avance en el reconocimiento de los derechos de la primera infancia, un análisis de investigadores advierte que el país todavía enfrenta dificultades para asegurar servicios oportunos, cobertura suficiente y condiciones adecuadas para el desarrollo infantil.
El balance cobra relevancia porque, según el artículo publicado por El Espectador el 19 de octubre de 2026, cerca de 4,5 millones de niños y niñas hacen parte de esta población. El análisis reúne el trabajo de 14 investigadores vinculados a instituciones académicas nacionales e internacionales, quienes examinan los avances alcanzados y los retos pendientes de la política.
Cobertura y vacunación: desafíos para proteger a la niñez
Uno de los asuntos que requiere atención es la capacidad de garantizar que los servicios lleguen a todos los menores, especialmente a quienes viven en zonas rurales, comunidades apartadas y hogares en condiciones de vulnerabilidad.
La vacunación también constituye un desafío importante. De acuerdo con los datos mencionados en el informe periodístico, la cobertura nacional se ubica entre el 82,7 % y el 89,4 %, dependiendo del indicador, por debajo de la meta del 95 % señalada para alcanzar una protección amplia de la población infantil.
Estas diferencias evidencian la necesidad de fortalecer las estrategias de inmunización, facilitar el acceso a los servicios de salud y mejorar el seguimiento de los esquemas de vacunación. La atención durante los primeros años de vida es fundamental para prevenir enfermedades y favorecer el desarrollo físico y cognitivo.
Inversión y calidad de los servicios, las tareas pendientesp
Además de ampliar la cobertura, Colombia necesita asegurar que los programas de primera infancia cuenten con recursos suficientes, personal capacitado y mecanismos de evaluación que permitan medir sus resultados.
La atención integral no se limita a ofrecer cupos en jardines o programas institucionales. También comprende nutrición, controles de salud, educación inicial, protección frente a las violencias y acompañamiento a las familias. Cuando alguno de estos componentes falla, el desarrollo de los menores puede verse afectado.
Los investigadores plantean la importancia de examinar los resultados de la política y establecer qué aspectos deben fortalecerse para reducir las desigualdades territoriales y sociales. La coordinación entre las entidades responsables es otro elemento esencial para evitar que los niños queden por fuera de los servicios o reciban una atención fragmentada.
A diez años de la Ley De Cero a Siempre, el desafío consiste en convertir los avances normativos en garantías efectivas para todos los menores. El cumplimiento de ese propósito exige continuidad institucional, inversión adecuada y seguimiento permanente.
La primera infancia representa una etapa decisiva para el desarrollo de las personas. Por ello, fortalecer las políticas dirigidas a esta población no solo constituye una obligación del Estado, sino también una inversión social que puede contribuir a reducir desigualdades y ampliar oportunidades para las nuevas generaciones.
Fuente: El Espectador




