Edición Colombia
-- °CClima
USD --TRM

Inicio/Política

Congreso de Colombia aprueba nueva ley para someter a la justicia a grupos ilegales

Colombia aprobó una nueva ley que exige a los grupos armados entregar armas, reparar a las víctimas y colaborar con la justicia a cambio de rebajas de penas.

Por Oscar Alexander Chaves MartinezRedacción EXTRA
⏱ 3 min de lectura
Congreso de Colombia aprueba nueva ley para someter a la justicia a  grupos ilegales
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

Una nueva estrategia frente a los grupos armados

El Congreso de la República aprobó una nueva ley de sometimiento a la justicia dirigida a los integrantes de organizaciones armadas ilegales, una iniciativa que busca establecer condiciones más estrictas para quienes pretendan abandonar las actividades criminales y acceder a beneficios judiciales.

La propuesta, impulsada por el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, recibió el respaldo de las dos cámaras legislativas después de varios días de discusión. En el Senado obtuvo 57 votos a favor y 24 en contra, mientras que en la Cámara de Representantes consiguió 95 votos favorables y 10 negativos. Ahora, el proyecto debe pasar a sanción presidencial para convertirse en ley.

Reuters+1

Resumen ajustado (150 caracteres):

Colombia aprobó ley que exige grupos armados entregar armas, reparar víctimas y colaborar con la justicia para recibir rebajas de penas limitadas hoy.

¿Cuáles serán las condiciones para acceder a los beneficios?

La nueva legislación establece que los integrantes de las organizaciones criminales deberán cumplir una serie de compromisos para obtener reducciones en sus condenas. Entre las principales exigencias se encuentran:

  • Entregar las armas y los bienes: los integrantes deberán abandonar las actividades ilegales y entregar los recursos obtenidos mediante el delito.

  • Identificar a otros integrantes: tendrán que proporcionar información sobre las estructuras criminales y sus redes de funcionamiento.

  • Entregar a los menores reclutados: deberán facilitar la liberación de niños, niñas y adolescentes vinculados a estas organizaciones.

  • Colaborar en la búsqueda de desaparecidos: tendrán que aportar información que permita encontrar a las personas cuyo paradero se desconoce.

  • Revelar conexiones ilegales: deberán entregar información sobre posibles vínculos entre grupos armados, redes de corrupción y estructuras políticas.

Como contraprestación, la ley contempla reducciones de hasta el 50 % de las penas, mientras que para los comandantes se establecen beneficios de hasta el 30 %. Además, los máximos responsables deberán cumplir una condena mínima de diez años.

Reuters

Un cambio en la política de seguridad del país

La aprobación de esta iniciativa representa un cambio importante frente al modelo de negociación y sometimiento aplicado durante el gobierno anterior. La administración de De la Espriella sostiene que las anteriores estrategias no consiguieron debilitar suficientemente a las organizaciones criminales y que, por el contrario, algunas aumentaron su presencia territorial.

La nueva normativa también establece restricciones para quienes se acojan a sus beneficios: no podrán ocupar cargos públicos ni participar en negociaciones políticas de paz bajo las condiciones previstas en la legislación. Asimismo, las órdenes de captura, extradiciones y operaciones militares continuarán vigentes.

¿Qué significa esta decisión para Colombia?

La aprobación de la ley abre un nuevo escenario en la lucha contra las organizaciones armadas ilegales. El principal desafío será conseguir que los compromisos establecidos se traduzcan en resultados concretos, especialmente en la reducción de la violencia, la protección de las comunidades y la reparación de las víctimas.

Aunque el Gobierno considera que las nuevas condiciones permitirán combatir la criminalidad con mayor firmeza, también será fundamental garantizar que el proceso respete los derechos humanos y las garantías judiciales.

En definitiva, el éxito de esta política dependerá de su aplicación, de la capacidad institucional para verificar el cumplimiento de los compromisos y de que los beneficios judiciales no se conviertan en mecanismos de impunidad.

Más Noticias en EXTRA

Ver todo Política →