Con música y danza, ‘Runakay’ rinde honor a la tradición Andina
Con las bellas artes, la agrupación artística expresa sentimientos y preserva la memoria colectiva de las comunidades urbanas y rurales de Pasto.

Las
raíces culturales de los pueblos andinos vuelven a tomar fuerza a través de la
música. La agrupación nariñense Runakay – Naturaleza Humana presenta
oficialmente “RUMI”, Piedra que Canta, una propuesta artística que busca
mantener vivas las tradiciones, exaltar la identidad de los territorios y
demostrar que el arte sigue siendo una herramienta para unir generaciones y
fortalecer las comunidades.
Con
18 años de trayectoria artística y cultural, Runakay continúa construyendo un
camino en el que la música no solo sirve para expresar sentimientos, sino
también para preservar la memoria colectiva y transmitir las costumbres que
hacen parte de la riqueza cultural de Pasto y Nariño.
Obra musical
“RUMI”
recoge la esencia de la música andina y latinoamericana mediante una
composición que combina tradición, creatividad y nuevas posibilidades sonoras.
La obra fue compuesta por el músico Juan Andrade y se desarrolla al ritmo del
sanjuanito, una expresión tradicional de la región andina que encuentra en esta
producción una interpretación renovada, sin perder el vínculo con sus raíces.
Detrás
de esta apuesta musical existe un proceso de creación colectiva que involucró a
artistas, familias y miembros de la comunidad. La coordinación estuvo a cargo
de Camila Naspirán, quien lideró la articulación artística y organizativa para
hacer realidad una iniciativa que trasciende los escenarios y busca fortalecer
la participación cultural en el territorio.
Costumbres
La
producción musical estuvo a cargo de Wilson y sus Estrellas, mientras que el
componente audiovisual fue desarrollado por Darkpro y Maic Creativo. Ambos procesos
permitieron construir una propuesta que integra los sonidos tradicionales con
imágenes inspiradas en los paisajes, las costumbres y las expresiones
culturales de Nariño.
La
dirección general fue asumida por Deivy Delgado, director de RUNAKAY, quien
orientó la propuesta con el propósito de conservar el sentido comunitario y la
identidad artística que han caracterizado a la agrupación durante casi dos
décadas de trabajo.




