Colombia enfrenta el reto de mejorar la cobertura de vacunación contra la polio
Colombia busca fortalecer la vacunación contra la poliomielitis y cerrar brechas de cobertura para proteger a la población infantil frente a esta enfermedad

La vacunación contra la poliomielitis continúa siendo un desafío para la salud pública en Colombia, donde las autoridades sanitarias buscan fortalecer las coberturas y garantizar que los niños reciban las dosis necesarias para prevenir esta enfermedad, que puede causar parálisis permanente.
La inmunización forma parte del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), mediante el cual el país ofrece vacunas gratuitas para prevenir enfermedades que representan riesgos para la población, especialmente durante la primera infancia.
De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef, Colombia alcanzó en 2025 una cobertura estimada del 94 % para la primera dosis de la vacuna inactivada contra la polio y del 92 % para completar la serie primaria. Estas cifras reflejan avances, aunque mantener coberturas altas y homogéneas sigue siendo fundamental para evitar la reaparición de la enfermedad.
La importancia de completar el esquema
La poliomielitis es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los menores de cinco años. Aunque puede prevenirse mediante la vacunación, no existe un tratamiento que elimine el virus, por lo que la inmunización es la principal herramienta para evitar sus consecuencias más graves.
Las autoridades sanitarias recomiendan que los padres y cuidadores revisen los carnés de vacunación de los niños y acudan a los puntos habilitados cuando tengan dosis pendientes. Completar el esquema permite reforzar la protección individual y reducir el riesgo de transmisión.
Persisten diferencias en las coberturas
Uno de los principales retos consiste en garantizar que la vacunación llegue de manera oportuna a todos los territorios, incluidas las zonas rurales y las comunidades con mayores dificultades de acceso a los servicios de salud.
Para avanzar, resulta clave fortalecer las jornadas de vacunación, mejorar el seguimiento de los menores con esquemas incompletos y promover la confianza de las familias en las vacunas.
El seguimiento de las coberturas permitirá identificar las zonas que requieren intervenciones adicionales y orientar las estrategias de prevención. Mantener una inmunización elevada es esencial para proteger a la niñez colombiana y evitar que enfermedades prevenibles vuelvan a representar una amenaza para la salud pública.




