Colapso de mina artesanal en Santa Bárbara de Iscuandé, en Nariño, deja 14 muertos
Entre las víctimas hay 12 mujeres, la mayoría cabeza de familia, y cuatro de los siete heridos permanecen en estado crítico.

El colapso de una mina artesanal
de oro en el sector de Chambero, zona rural del municipio de Santa Bárbara de
Iscuandé, dejó un saldo de 14 personas fallecidas y siete heridas, según el último
balance entregado por las autoridades departamentales, tras concluir las
labores de búsqueda y rescate.
De acuerdo con la Dirección
Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres (DAGRD), entre las víctimas
mortales se encuentran 12 mujeres, la mayoría cabeza de familia. En cuanto a
las personas lesionadas, cuatro permanecen en condición crítica, por lo que la
atención médica continúa siendo una de las prioridades tras la emergencia.
Respuesta
Con la culminación de las labores
de búsqueda, la respuesta institucional se concentra ahora en el acompañamiento
a las familias afectadas por esta tragedia, que enluta a varias comunidades del
territorio nariñense.
“Hay familias enteras que han
perdido la vida en este lamentable hecho que nos llena de mucho pesar”, expresó
Jorge Tovar, profesional de la DAGRD, quien manifestó la solidaridad de la
Administración Departamental con el municipio y con los allegados de las
personas fallecidas.
La emergencia vuelve a poner
sobre la mesa los riesgos asociados a la minería informal y las condiciones de
seguridad en las que numerosas comunidades desarrollan esta actividad
económica.
Panorama
En menos de tres meses, dos
colapsos mineros registrados en Nariño han dejado 27 personas fallecidas. Al
saldo de 14 víctimas en Santa Bárbara de Iscuandé se suman las 13 muertes
ocurridas el pasado 19 de agosto en el municipio de Policarpa, donde también se
reportaron siete personas lesionadas.
Ante este panorama, las
autoridades departamentales reiteraron el llamado al Gobierno Nacional para
revisar las condiciones en las que opera la minería artesanal y de pequeña
escala, así como los procedimientos de formalización que se encuentran pendientes
en diferentes zonas del departamento.
La Administración solicitó la
intervención de las entidades nacionales competentes, entre ellas la Agencia
Nacional de Minería y el Ministerio de Minas y Energía, con el propósito de
avanzar en soluciones que permitan mejorar las condiciones de seguridad de
quienes dependen de esta actividad.




